La Cámara de Comercio de España ha mejorado en dos décimas su previsión de crecimiento de la economía para 2026, hasta situarla en el 2,5 %. La revisión responde a la fortaleza del consumo de los hogares y al avance de las exportaciones de servicios

El organismo prevé que la demanda nacional siga siendo el principal soporte de la actividad durante el resto del año. Su aportación al crecimiento del PIB alcanzaría los 2,9 puntos porcentuales, mientras que el sector exterior restaría cuatro décimas

El empleo seguirá impulsando el consumo

El consumo de los hogares crecería un 2,7 % en 2026, dos décimas menos que en la estimación anterior. La evolución del mercado laboral contribuiría a este avance, con un aumento previsto de la ocupación del 2,3 %, siete décimas por encima de la previsión realizada en marzo

Esta evolución permitiría crear unos 480.000 puestos de trabajo. La tasa de paro continuaría descendiendo y cerraría el año en el 9,7 % de la población activa, según las previsiones

La inversión empresarial avanzará un 4,5 %

La inversión empresarial aumentaría un 4,5 % en 2026. Dentro de este conjunto, la destinada a bienes de equipo y productos de propiedad intelectual crecería un 3,3 %, mientras que la inversión en construcción avanzaría un 4,9 %

Más presión sobre los precios

La previsión de inflación media se ha revisado al alza en cinco décimas, hasta el 3,2 %. La inflación subyacente se situaría en el 2,8 %

La evolución de los precios seguirá expuesta al escenario geopolítico, al encarecimiento de determinados alimentos y de los productos energéticos refinados, así como a la retirada progresiva de parte de las medidas extraordinarias aplicadas para contener la subida de precios

El entorno exterior pierde fuerza

Las perspectivas para el sector exterior se han recortado ligeramente por el deterioro de la economía mundial y el riesgo de una menor expansión del comercio internacional. Las exportaciones crecerían un 1,4 % y las importaciones, un 2,2 %

Para 2027, la previsión de crecimiento baja del 2 % al 1,9 %. El ajuste se explica por el empeoramiento del contexto internacional y la elevada incertidumbre

El escenario central contempla una desaceleración gradual, aunque con un ritmo de avance todavía significativo, en un contexto de crecimiento moderado, frágil y desigual entre las distintas áreas geográficas