La Mesa en Defensa del Ferrocarril de la Provincia de Almería llevará este jueves a Renfe un diagnóstico de las carencias del servicio y varias propuestas para sostener la conexión ferroviaria mientras dure la retirada temporal del Talgo VI

La reunión está prevista a las 17:00 horas en la Subdelegación del Gobierno y contará con la presencia del número dos de Renfe, Sergio Bueno; la responsable de Relaciones Institucionales de la compañía; el subdelegado del Gobierno en Almería, José María Martín, y representantes de la plataforma ciudadana

Dos Alvia para sostener la oferta

José Carlos Tejada, coordinador de la Mesa, ha admitido que el encuentro llega tarde, pero confía en que sirva para adoptar medidas concretas. La principal propuesta pasa por poner en marcha dos frecuencias de Alvia por la ruta Granada, con paso por el cambiador de ancho de Maracena, Antequera y Ciudad Real hasta Madrid

La plataforma quiere evitar que Almería quede con un único tren hacia la capital durante el periodo de obras en Despeñaperros, previsto entre uno y un año y medio. También pedirá que los convoyes circulen en doble composición

Menos tiempo de viaje y más accesibilidad

La Mesa presentará además una propuesta técnica para acortar en 30 minutos el trayecto del Alvia mediante un nuevo estudio de paso de trenes. A ese recorte se sumarían otros 30 minutos cuando los trenes vuelvan a salir desde la estación de Almería en el primer trimestre de 2027, lo que dejaría el viaje en unas seis horas, frente a las siete actuales

En materia de infraestructuras, reclamará que la estación de Huércal de Almería-Viator quede plenamente adaptada para funcionar como apeadero del futuro cercanías del Bajo Andarax

Mantenimiento y mercancías, en la agenda

La plataforma exigirá también que el protocolo de mantenimiento se cumpla de forma íntegra en todos los trenes

Por último, el encuentro abordará el futuro servicio de cercanías de la comarca y la necesidad de que Renfe Mercancías apueste por el transporte intermodal ligado a la próxima puesta en marcha de los puertos secos de Níjar y, después, de Pulpí