Once comunidades autónomas siguen este viernes con avisos por calor intenso. Seis de ellas, Andalucía, Aragón, Castilla-La Mancha, Cataluña, Canarias y la Comunidad Valenciana, están en nivel naranja por máximas que pueden llegar a 42 grados, según la Agencia Estatal de Meteorología

Andalucía y Aragón, entre las zonas más castigadas

En Andalucía, el aviso naranja afecta a todas las provincias salvo Cádiz y Huelva, con temperaturas de 40 a 42 grados en áreas como la campiña cordobesa, Cazorla, Antequera, la cuenca del Genil, Morena y Condado, la sierra sur de Sevilla y el valle del Guadalquivir

Aragón mantiene el nivel naranja en sus tres provincias, con valores de entre 37 y 39 grados en zonas del Pirineo, la ribera del Ebro y puntos de Albarracín y Jiloca. Además, Huesca y Teruel están en amarillo por tormentas

El calor se extiende por el resto del país

En Cataluña, Barcelona, Girona y Lleida continúan en naranja por temperaturas de entre 37 y 39 grados. Tarragona queda en amarillo por calor de entre 35 y 37 grados, aunque también se esperan tormentas fuertes en Tarragona y Lleida

Castilla-La Mancha mantiene el aviso naranja en Albacete y Cuenca, mientras que el resto de la comunidad queda en amarillo, con registros cercanos a los 38 grados e incluso 39 en La Mancha toledana

En la Comunidad Valenciana, Valencia está en naranja por máximas de 39 grados en zonas del interior norte, y Alicante permanece en amarillo, con valores que en el litoral pueden subir hasta los 37 grados

En Canarias, Gran Canaria sigue en naranja por máximas de 37 grados, con posibilidad de alcanzar localmente los 39 en medianías del sureste y oeste. También se prevén noches especialmente cálidas. El resto del archipiélago está en amarillo, con temperaturas de hasta 34 o 35 grados

Otros avisos amarillos

Castilla y León, Extremadura, Región de Murcia, la Comunidad de Madrid y Baleares permanecen en nivel amarillo, con temperaturas previstas entre los 35 y los 38 grados

El nivel naranja implica riesgo meteorológico importante y cierto peligro para las actividades habituales. El amarillo no supone riesgo para la población en general, aunque sí puede afectar a actividades concretas