Granada vive desde hace casi una semana una serie de terremotos que no solo ha alterado la rutina de miles de vecinos, sino también su equilibrio emocional

Para responder a ese malestar, el Colegio Oficial de Psicología de Andalucía Oriental mantiene activo, junto con Emergencias 112 Andalucía, un servicio de atención psicológica atendido por cerca de medio centenar de especialistas de varias provincias

Apoyo para frenar la angustia

El trabajo se centra en personas que sienten miedo, ansiedad, sensación de desprotección y dificultades para dormir. En algunos casos, también aparecen síntomas compatibles con estrés postraumático

Las llamadas, que suelen durar unos 40 minutos aunque se adaptan a cada caso, buscan ofrecer pautas simples para recuperar algo de control en medio de la incertidumbre

Entre las recomendaciones figuran ejercicios de respiración, la preparación de un espacio seguro dentro de casa y orientaciones claras sobre cómo actuar si vuelve a temblar la tierra

Menos exposición, más rutinas

Los especialistas también aconsejan limitar el consumo constante de vídeos, imágenes y mensajes sobre los seísmos, ya que la exposición continuada puede aumentar la tensión

En su lugar, proponen permanecer acompañados, mantener rutinas y ocupar la mente en actividades como el deporte, la música o la vida familiar para evitar el sobrepensamiento

Otra parte importante del acompañamiento pasa por validar lo que sienten los afectados. El miedo, recuerdan, es una reacción normal ante una amenaza real

Cómo hablar con los niños

El mismo enfoque se aplica a los menores, aunque adaptado a su edad. Los psicólogos insisten en que no conviene aislarlos de lo que ocurre ni ocultarles el ambiente de nerviosismo en casa

La recomendación es explicarles con claridad la situación, permitir que expresen su miedo y darles espacio para llorar o preguntar, en vez de encerrarlos en una burbuja de silencio

El servicio seguirá activo mientras persista la serie sísmica y también después, para quienes arrastren secuelas emocionales cuando los temblores cesen