BANGKOK, 5 sep. La vicepresidenta de Filipinas, Sara Duterte, pagó este sábado la fianza fijada por el tribunal que un día antes ordenó su arresto por un caso de amenazas contra el presidente Ferdinand Marcos Jr. y personas de su entorno cercano

Duterte, hija del expresidente Rodrigo Duterte, acudió al tribunal de primera instancia de Ciudad Quezón acompañada por su equipo legal, en medio de la tensión entre las dos principales dinastías políticas del país

Su abogado, Paul Lawrence Lim, confirmó que la vicepresidenta depositó 120.000 pesos filipinos, unos 1.900 dólares, por cada uno de los tres cargos de amenazas graves que integran el proceso

La orden de arresto no implica culpabilidad. Fue emitida el viernes, después de que el tribunal rechazara una petición para aplazarla o revocarla al considerar que existe causa probable para llevarla a juicio

Origen de la causa

El caso se remonta a finales de 2024, cuando Duterte aseguró, en plena ruptura con Marcos Jr., que había contratado a alguien para matar al presidente, a su esposa y al entonces titular de la Cámara de Representantes si ella era asesinada antes

Más tarde, la vicepresidenta sostuvo que sus palabras habían sido sacadas de contexto

Duterte y Marcos Jr. fueron aliados en las elecciones de 2022, pero su relación se rompió en medio de disputas políticas. Ella abandonó el Gobierno en junio de 2024

En paralelo, la vicepresidenta afronta un juicio político en el Senado por acusaciones como abuso de poder y corrupción, que también incluyen amenazas al presidente. El veredicto se espera antes de que termine el año y podría derivar en su destitución e inhabilitación, además de frustrar su posible candidatura presidencial de 2028