WASHINGTON.- Las familias de más de 5000 marineros e infantes de Marina desplegados en el portaaviones USS Abraham Lincoln advirtieron sobre el deterioro de las condiciones de vida y trabajo a bordo, en medio de una misión prolongada que se extendió por la guerra contra Irán

Las denuncias incluyen falta de alimentos y artículos básicos, fallas de infraestructura, turnos extenuantes y un cuadro de salud mental cada vez más preocupante

Una misión que se alargó mucho más de lo previsto

El Abraham Lincoln zarpó de San Diego el 21 de noviembre de 2025 rumbo al Pacífico, pero fue desviado hacia Medio Oriente antes del inicio de los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán, el 28 de febrero

Desde entonces, la misión fue prorrogada varias veces. La tripulación acumula unos nueve meses en el mar y el buque llegó a pasar 208 días consecutivos sin tocar tierra, una marca excepcional para un portaaviones de la Marina estadounidense

En todo ese período, el Lincoln solo hizo dos escalas breves: una en Guam, en diciembre, y otra en Omán, el 7 de julio

Reclamos por las condiciones a bordo

Los familiares describieron jornadas de entre 12 y 16 horas, con pocos días de descanso, además del ruido constante de los motores y el desgaste que genera la cubierta de vuelo

También señalaron duchas con moho, problemas con el agua caliente, baños averiados, dificultades para lavar la ropa y faltantes de jabón, pasta de dientes y desodorante

La incertidumbre sobre el regreso a Estados Unidos profundizó la angustia entre las familias

Alertas por salud mental

El punto que más alarma genera es la salud mental de la tripulación. Según denuncias recogidas entre familiares, varios marineros habrían intentado arrojarse por la borda durante el despliegue y algunos fueron frenados por sus compañeros

En una reunión en San Diego, con unas 200 personas, una familiar contó que su esposo le escribió que esperaba “no despertar mañana”

Annabelle Loma, esposa de un marinero que intentó saltar por la borda, dijo que él teme que el episodio arruine su carrera militar de 13 años

“Tiene miedo. Cree que recibirá una baja deshonrosa y que, solo porque estaba agotado, su carrera de 13 años se arruinará así sin más”, relató

Otra esposa contó que su marido evitó que un compañero se arrojara al mar: lo sujetó y logró llevarlo de vuelta a cubierta mientras otros tripulantes acudían en ayuda

El reclamo llegó al Congreso

Las denuncias derivaron en pedidos de explicación en el Congreso. El senador demócrata Richard Blumenthal exigió al secretario de Defensa, Pete Hegseth, que la Marina rinda cuentas por lo que sucede a bordo

Ruben Gallego pidió una visita oficial de supervisión con una delegación bipartidista del Senado, y el congresista Mike Levin también cuestionó la situación y reclamó mejores condiciones básicas para los militares desplegados

La respuesta de la Marina

La Marina rechazó algunas de las acusaciones más graves. Un funcionario aseguró que, según la información disponible para el mando, no se detectó un aumento de ideación suicida ni de intentos de suicidio a bordo del Lincoln

También afirmó que los marineros cuentan con médicos, profesionales de salud mental y capellanes, además de acceso a agua potable, aire acondicionado y opciones de alimentación saludable

Al mismo tiempo, las autoridades navales reconocen que los despliegues prolongados ejercen una presión intensa sobre los militares y sus familias

Posible relevo en camino

En paralelo, la Marina informó que el USS George Washington se dirige desde el Pacífico hacia Medio Oriente para relevar al Lincoln

Según el comunicado, el portaaviones salió la semana pasada del puerto de Da Nang, en Vietnam, y luego fue visto junto con un crucero y un destructor cruzando el estrecho de Singapur

Un funcionario naval confirmó que el George Washington estaba en el estrecho de Malaca, entre el Pacífico y el Índico, lo que lo deja en ruta hacia el océano Índico

La situación del Lincoln se inscribe además en un contexto más amplio de preocupación por la salud mental de los militares estadounidenses, con estudios que señalan como principales factores de estrés el ruido intenso, la falta de descanso y las dificultades para acceder a atención médica física y psicológica