A varios kilómetros bajo el océano Pacífico, frente a las costas de Canadá, los científicos detectaron que una porción de la corteza terrestre atraviesa un proceso de fragmentación. El hallazgo surgió a partir de imágenes detalladas de una zona de subducción que comienza a dividirse en segmentos
El estudio se centró en el sistema tectónico de Cascadia, en el noroeste del Pacífico, donde interactúan las placas oceánicas Juan de Fuca y Explorer con la placa Norteamericana. Según los investigadores, se trata de una oportunidad inédita para observar cómo una zona de subducción deja de funcionar poco a poco hasta desaparecer
Una ruptura lenta y profunda
Lejos de implicar un colapso brusco, el proceso avanza a una escala geológica. Los cambios podrían desarrollarse durante millones de años, un lapso imposible de percibir para la experiencia humana
Las zonas de subducción son regiones en las que una placa tectónica se hunde debajo de otra hacia el manto terrestre. Son áreas clave para entender la dinámica interna del planeta y concentran algunos de los terremotos y volcanes más intensos del mundo
En este caso, los científicos encontraron indicios de que una parte del sistema de Cascadia se está quebrando en fragmentos más pequeños, creando nuevos límites entre sectores de la corteza
Imágenes sísmicas y señales de separación
Para reconstruir lo que ocurre bajo el fondo marino, el equipo combinó imágenes sísmicas de gran profundidad con registros de terremotos de la región. Así logró identificar estructuras ocultas varios kilómetros bajo el océano
Uno de los hallazgos más relevantes fue una estructura de unos 75 kilómetros vinculada con la fragmentación de la placa. También aparecieron zonas con diferencias marcadas en la actividad sísmica, una pista que permite distinguir qué segmentos siguen conectados y cuáles avanzan hacia una separación completa
Los investigadores señalaron que algunas regiones ya están muy cerca de desprenderse por completo
Por qué sucede
El fenómeno se relaciona con el ciclo de vida de las placas tectónicas. La superficie del planeta no es una capa única e inmóvil, sino un conjunto de grandes placas que se mueven lentamente, chocan, se separan o se hunden unas debajo de otras
En este caso, el proceso estaría influido por la interacción entre las dorsales oceánicas y la zona de subducción. Cuando una dorsal se acerca a una fosa oceánica, la litosfera recién formada es más joven, cálida y flotante, lo que dificulta que siga hundiéndose del mismo modo
Esa resistencia puede alterar la geometría de la placa y favorecer su fragmentación con el paso del tiempo. La novedad del estudio es que permitió observar distintas etapas de ese proceso dentro de un mismo sistema tectónico