Eric Hafner, un preso federal que cumple condena en Nueva York, avanzó en las primarias de Alaska para disputar el único escaño que el estado tiene en la Cámara de Representantes de Estados Unidos

Con el 93% de las papeletas escrutadas, el recluso había reunido 5.757 votos y quedó entre los finalistas en una contienda marcada por las reglas particulares del sistema electoral local

Una primaria abierta con reglas propias

En Alaska, los cuatro aspirantes más votados pasan a la elección general, sin importar su afiliación política. Ese formato permitió que Hafner se mantuviera en carrera para noviembre, incluso después del retiro de otro competidor

Los nombres que encabezaban la disputa eran el republicano Nick Begich, actual ocupante del cargo, y el independiente Bill Hill, un pescador comercial y educador jubilado

Un candidato sin arraigo en el estado

Hafner cumple una sentencia tras haberse declarado culpable en 2022 de amenazas contra agentes de policía, jueces y otros funcionarios. Su liberación está prevista para 2036

No es su primera aparición en una boleta en Alaska. En 2024 ya había logrado entrar en la elección general para la misma banca, pese a una impugnación presentada por el Partido Demócrata de Alaska

Las dudas sobre la residencia

La Constitución de Estados Unidos exige que quien aspire a representar a un estado tenga residencia efectiva en ese territorio al momento de la elección. En este caso, la candidatura genera cuestionamientos por la falta de vínculos comprobables con Alaska

En su documentación oficial, Hafner consignó una dirección postal en Box Elder, Dakota del Sur, y un número telefónico de Nueva York. Esos datos coinciden con registros vinculados a su madre, Carol Hafner, que también participó en elecciones sin éxito, incluida una candidatura reciente al Senado

Posibles reclamos judiciales

La confirmación de su lugar en la elección general abre la puerta a nuevas impugnaciones. Especialistas en derecho electoral sostienen que la ausencia de domicilio en el estado podría derivar en una descalificación antes de la votación final

Mientras continúa el recuento, las autoridades electorales aún deben definir quién ocupará el cuarto puesto definitivo entre los finalistas. El caso vuelve a poner bajo la lupa un sistema diseñado para ampliar la participación, pero que también puede dejar en carrera a aspirantes sin arraigo territorial