Rodolfo Arruabarrena dejó un balance ambivalente después del empate de Boca en Rosario: el equipo mostró pasajes de buen juego, pero volvió a pagar caro una ráfaga de desatenciones que cambió el partido

El técnico reconoció que el Xeneize tuvo una buena producción en varios tramos, sobre todo en el primer tiempo y en el cierre, cuando generó situaciones como para ganar. Sin embargo, puso el foco en el bajón del arranque del complemento, cuando Newell’s dio vuelta el marcador y expuso fallas defensivas repetidas

Las desconcentraciones que preocuparon al técnico

Arruabarrena consideró que los goles recibidos nacieron de errores puntuales, más vinculados a decisiones individuales que a un problema colectivo de sistema. En su lectura, Boca no estuvo mal durante gran parte del encuentro, pero perdió solidez en momentos clave y terminó dejando escapar un partido que había empezado a controlar

También admitió que le molesta la cantidad de minutos en los que el equipo baja la intensidad y deja espacios sin cubrir. Para el entrenador, esa clase de distracciones no se puede repetir en una etapa del calendario cargada de compromisos

Una agenda apretada y poco margen para trabajar

El entrenador explicó que el calendario obliga a priorizar la recuperación y la elección de futbolistas por sobre las cargas largas de entrenamiento. Boca tendrá por delante una seguidilla exigente con Estudiantes, Vélez, Recoleta por la Copa Sudamericana, Platense, la revancha en Paraguay, Racing y Lanús

En ese contexto, sostuvo que la respuesta anímica sigue siendo positiva, aunque insistió en que el equipo necesita sostener la concentración durante todo el partido y no solo en tramos aislados

Huracán, la nueva localía

Arruabarrena también se refirió al cambio de sede para el próximo cruce ante Estudiantes, que se jugará en la cancha de Huracán por el mal estado del campo de juego de la Bombonera. Señaló que el club trabaja en la recuperación del césped y que el objetivo inmediato será intentar aprovechar esa nueva condición para volver al triunfo