Una celebración compartida después de una herida abierta

Las jugadoras de Bélgica se sumaron este sábado a los festejos de Las Leonas en el Wagener Stadium. Hubo abrazos, sonrisas y banderas argentinas en una postal marcada por la bronca que había dejado su eliminación en semifinales frente a Países Bajos

El gesto no pasó inadvertido: las belgas habían quedado afuera por un gol anulado en una acción discutida y habían expresado su enojo por la revisión arbitral. Por eso, la consagración argentina fue también una forma de alivio para ellas, que celebraron el desenlace como una revancha simbólica

Argentina, campeona en la cancha más exigente

Las Leonas se consagraron campeonas del mundo tras vencer a Países Bajos por 3-1 en los shoot-outs, luego del empate 1-1 en el tiempo reglamentario. El equipo de Fernando Ferrara cerró un torneo perfecto, sin derrotas, y alcanzó su tercer título mundial

La final fue pareja desde el inicio. Antes del cierre del segundo cuarto, Yibbi Jansen abrió el marcador para el conjunto local con un córner corto que superó la resistencia de Cristina Cosentino

Argentina sostuvo el orden y esperó su momento. Cuando faltaban seis minutos, Majo Granatto aprovechó un rebote tras el séptimo córner corto del equipo y marcó el empate que llevó la definición a los shoot-outs

En la tanda decisiva, la precisión argentina hizo la diferencia. Sofía Cairó convirtió el penal final y desató el festejo del seleccionado nacional, que volvió a instalarse en la cima del hockey internacional

El fallo que encendió la bronca belga

La tensión de Bélgica venía desde la semifinal. Con Países Bajos jugando con una jugadora menos por una tarjeta amarilla, una jugada rápida por derecha terminó en el tanto de Famke Van Heel para el 1-1 parcial

El festejo duró poco. Los árbitros pidieron revisión y el gol fue invalidado por una supuesta obstrucción de Rasir, que se ubicó entre la autora del gol y la defensora neerlandesa Lisa Post, además de tocar la bocha con el palo antes de la definición

La decisión quedó a cargo de la revisión de videoarbitraje, tras el pedido inicial de la árbitra Aleisha Neumann, acompañada por Irene Presenqui. En la transmisión se vieron los reclamos del público belga y la incredulidad de las jugadoras, mientras Rasir expresó su enojo y sostuvo que el tanto había sido legítimo