En una tarde de desgaste y tensión en Cape Town Stadium, Sudáfrica respondió con autoridad para vencer 33-26 a Nueva Zelanda y nivelar la serie. Después de la caída en Johannesburgo, los Springboks corrigieron el plan, jugaron con más cabeza y sostuvieron un partido incómodo hasta el final

Kolbe tomó la responsabilidad y no falló

La gran figura fue Cheslin Kolbe, implacable con el pie: acertó sus siete envíos a los palos, incluso desde larga distancia. La lesión de Handré Pollard obligó a Rassie Erasmus a reordenar la estrategia, y el wing respondió con una precisión decisiva en un rol que sorprendió al inicio de la serie

Kolbe, además, aportó su habitual energía en defensa y ataque, y volvió a demostrar que su repertorio sigue creciendo pese a su tamaño físico. Sudáfrica encontró en él a su ejecutor más confiable en una noche de máxima presión

Un equipo marcado por el oficio y la potencia

Los Springboks arrancaron con la fórmula que mejor conocen: maul dominante, carreras directas y presencia en el contacto. Jesse Kriel abrió el marcador al minuto, Damian de Allende amplió la ventaja y Siya Kolisi también apoyó, en su regreso tras una lesión que lo había dejado afuera del primer test

La tercera línea y la segunda línea sostuvieron el golpe por golpe. Eben Etzebeth fue clave con 18 tackles, mientras que Pieter-Steph du Toit vivió una jornada especial en su partido número 100 con la selección, acompañado por su familia antes del inicio

Deon Fourie, además, se convirtió en el jugador más longevo en la historia de Sudáfrica, con 39 años y 338 días, en una aparición que reforzó el peso de la experiencia en el equipo local

Los All Blacks reaccionaron tarde

Nueva Zelanda tuvo menos pelota y sufrió en la obtención, sobre todo en el line. Cuando pudo moverla, generó daño con Ardie Savea, Will Jordan, Leroy Carter y Damian McKenzie, pero le faltó continuidad para sostener la presión

Los tries de Carter y Savea mantuvieron el partido abierto hasta el cierre, aunque la gran recuperación de André Esterhuizen y el trabajo de Malcolm Marx desde el banco terminaron de inclinar la balanza para los locales

Con la serie igualada 1-1, el próximo sábado volverán a enfrentarse en Ellis Park, donde continuará un duelo que otra vez mostró por qué es uno de los más exigentes del rugby mundial