Incorporar una taza de arándanos al día podría ayudar a bajar la presión arterial, sobre todo en personas con hipertensión, riesgo cardiovascular o resistencia a la insulina

El posible beneficio no responde a una sola causa. Especialistas en nutrición y cardiología señalan que este fruto concentra compuestos capaces de actuar sobre los vasos sanguíneos, el metabolismo de la glucosa y el colesterol

Antocianinas: el primer mecanismo

Los arándanos deben su color oscuro a las antocianinas, pigmentos que también tendrían un papel en la salud cardiovascular. Estos compuestos favorecerían la producción de óxido nítrico, una sustancia que ayuda a relajar y ampliar los vasos sanguíneos

Cuando las arterias ofrecen menor resistencia al paso de la sangre, la presión puede disminuir. Por eso, los alimentos ricos en antocianinas despiertan cada vez más interés en la investigación nutricional

La fibra suma efecto

Una taza de arándanos aporta cerca de 4 gramos de fibra, una cantidad que contribuye al consumo diario recomendado

Esa fibra también puede influir en la presión arterial a través del intestino. Durante su fermentación, el organismo produce ácidos grasos de cadena corta, sustancias que pasan al torrente sanguíneo y colaborarían en la regulación de la presión

Glucosa y colesterol bajo control

Otro de los puntos destacados es el impacto de la fibra sobre el azúcar en sangre y el colesterol LDL, conocido como colesterol malo. Mantener estables esos parámetros es importante para la salud del corazón y para quienes presentan resistencia a la insulina

La presión alta suele aparecer junto con alteraciones metabólicas, aumento de peso o cambios en los lípidos, por lo que un alimento con varios efectos potenciales gana valor dentro de una alimentación equilibrada

Posible mejora vascular

Los especialistas también observan una posible mejora en la función endotelial, es decir, en la capa que recubre el interior de los vasos sanguíneos y regula procesos clave de la circulación

Una mejor respuesta del endotelio puede favorecer la elasticidad de las arterias y contribuir al control de la presión arterial

Cuánto consumir y qué aporta

La referencia que mejor encaja con la evidencia disponible es una taza diaria de arándanos frescos o congelados. La versión congelada conserva sus propiedades y permite sumar el alimento sin depender de la fruta fresca

En términos nutricionales, una taza aporta aproximadamente 84 calorías, 21 gramos de carbohidratos, 15 gramos de azúcares, 1 gramo de proteína y 0,5 gramos de grasa, además de pequeñas cantidades de calcio, sodio e hierro

Más allá de la presión arterial, su antioxidante también se asocia con otros posibles beneficios para la salud, incluidos efectos protectores frente a enfermedades crónicas