Envejecer con bienestar no depende del azar. La calidad de vida en la última etapa suele definirse por decisiones cotidianas sostenidas durante años
En México, casi 18 millones de personas tienen 60 años o más, y la cifra seguirá en aumento. En ese escenario, la autonomía se vuelve una preocupación central para quienes buscan llegar a la vejez con independencia
La independencia como meta
La historia de Juan Antonio López, conocido como Juanito, resume esa idea. A sus 62 años mantiene una vida activa gracias a la disciplina que adoptó desde joven. Su objetivo es claro: conservar su independencia el mayor tiempo posible
Dice que el ejercicio le ha ayudado a mantenerse lejos de problemas frecuentes como la diabetes y el desgaste articular, además de fortalecer su vida social
El músculo, la mejor defensa
Cristina Rodríguez Gutiérrez, especialista en medicina del deporte de la UNAM, sostiene que el verdadero objetivo no es sumar años, sino llegar a ellos con autonomía. Para eso, el músculo cumple un papel decisivo
La pérdida natural de masa muscular, conocida como sarcopenia, puede ralentizarse si se desarrolla fuerza desde etapas tempranas. Tareas básicas como subir escaleras o levantarse de una silla pueden complicarse si el cuerpo no se fortalece a tiempo
La académica recomienda 150 minutos semanales de actividad moderada o, en su defecto, 75 minutos intensos más dos o tres sesiones de fuerza. La meta es conservar movilidad, equilibrio y memoria
Un país que envejece sin moverse
El envejecimiento poblacional avanza con rapidez, pero la actividad física todavía no forma parte de la rutina de la mayoría de los adultos mayores. Entre 1970 y 2023, la proporción de personas de 65 años o más pasó del 4% al 10%
Sin embargo, solo 39.8% de los adultos mayores reportó haber hecho ejercicio en su tiempo libre durante el último año. Ese bajo nivel de movimiento eleva el riesgo de deterioro físico y dependencia
Hábitos que pesan en el futuro
La alimentación, el sueño y el manejo del estrés también influyen en cómo se llega a la vejez. Comer frutas, legumbres y semillas, dormir con horarios regulares, evitar sustancias nocivas y mantener aficiones que reduzcan la tensión son parte de las recomendaciones
La interacción social también ayuda a sostener la vitalidad. Como resume Rodríguez Gutiérrez, no se puede evitar envejecer, pero sí decidir de qué manera hacerlo
Juanito insiste en comenzar con ejercicios de bajo impacto y buscar actividades comunitarias. Su ejemplo refuerza una idea simple: nunca es tarde para construir una vejez activa y digna