La Asociación Público-Privada (APP) para construir el nuevo estadio El Campín de Bogotá enfrenta retrasos y al menos cuatro frentes judiciales y administrativos que ponen en duda el cronograma de entrega

Las obras principales estaban previstas para comenzar durante el primer semestre de 2026. Sin embargo, todavía está pendiente la validación del Estudio de Tránsito y Transporte por parte de la Secretaría Distrital de Movilidad, requisito necesario para firmar el acta de inicio de la fase de construcción

La entrega prevista para 2027 perdería vigencia

El proyecto se levantaría en el costado oriental del predio, mientras el estadio actual continuaría funcionando con partidos y espectáculos. El nuevo complejo contempla un auditorio filarmónico para 2.200 personas, un pabellón deportivo, un centro gastronómico y un centro médico

El contrato fija un plazo máximo de 671 días calendario, cerca de 22 meses, para entregar y poner en operación el escenario desde la firma del acta de inicio. La fecha inicial de entrega era diciembre de 2027, pero ese objetivo ya no sería viable debido a que la construcción no ha comenzado formalmente

De acuerdo con los cálculos divulgados por la concejal Heidy Sánchez Barreto, si el trámite ante Movilidad se completa a finales de septiembre de 2026, las obras podrían extenderse aproximadamente hasta julio de 2028. Cada día de demora aplaza la fecha de entrega frente al cronograma original

Los herederos Camacho cuestionan el uso de los terrenos

El 6 de agosto fracasó una audiencia de conciliación convocada por la Procuraduría General de la Nación entre los herederos de la familia Camacho, el Distrito, el Instituto Distrital de Recreación y Deporte y Sencia

Los herederos presentaron el 20 de agosto de 2026 una demanda de controversias contractuales ante el Tribunal Administrativo de Cundinamarca. En ella sostienen que el proyecto desconoce las condiciones de la donación de los terrenos donde se construyó El Campín

La donación se remonta a 1938, cuando Nemesio Camacho cedió al Distrito su finca de recreo para levantar un estadio con motivo de los primeros Juegos Bolivarianos. El documento establecía que el terreno debía conservar una destinación deportiva

La pretensión principal busca que se declare el incumplimiento de esa condición y que el proyecto sea ajustado para mantener el uso deportivo del predio y preservar el nombre de Estadio Municipal Nemesio Camacho. También se cuestionan los usos comerciales e inmobiliarios y el cambio de denominación del escenario

Si el tribunal considera que esas condiciones no pueden restablecerse, los demandantes solicitan resolver la donación y obtener la restitución del inmueble o, alternativamente, el pago de su valor comercial, calculado en 563.811 millones de pesos

También avanzan una acción popular y una querella urbanística

Una acción popular admitida por el Juzgado 60 Administrativo de Bogotá el 9 de julio de 2026 ya se encuentra en etapa de pruebas. El despacho ordenó incorporar documentos del contrato, anexos técnicos y financieros, escrituras de donación y actuaciones de organismos de control

Además, se solicitó a la Fiscalía el expediente de una noticia criminal relacionada con la presunta comisión del delito de interés indebido en la celebración de contratos dentro del proceso de contratación de la APP

En paralelo, avanza una querella policiva por presuntas infracciones urbanísticas. El 12 de agosto de 2026 se aportaron nuevas pruebas sobre intervenciones en terrenos de la Unidad Deportiva El Campín, incluidas las canchas de tenis y El Campincito

El proceso busca establecer si esas actuaciones excedieron lo autorizado por la licencia parcial y si desconocieron las restricciones de uso derivadas de la donación

El proyecto continúa en etapa de preconstrucción

Sencia mantiene el aprovechamiento económico del estadio actual y, tras una modificación contractual, la etapa de preconstrucción quedó vinculada al plazo del contrato de crédito, establecido en 15,5 meses

La concesionaria informó el 24 de julio de 2026 que los trabajos preliminares, como demoliciones, aprovechamiento forestal, adecuaciones del terreno, desconexión de redes y pruebas técnicas, estaban cerca de finalizar. También afirmó que la licencia de construcción había quedado en firme

El director del Idrd, Daniel García Cañón, señaló que el estudio de tránsito ante la Secretaría de Movilidad es el último trámite pendiente antes del inicio formal de las obras. El funcionario aseguró que el proceso avanza favorablemente y que esperan novedades próximamente