Gael Monfils puso fin a su carrera profesional de manera sorpresiva. El francés, de 40 años, había sido anunciado para competir en el ATP de Lyon y en el Masters 1000 de París, pero ya no participará en esos torneos
Monfils disputó su último partido el 3 de septiembre, cuando perdió en la segunda ronda del US Open ante el estadounidense Learner Tien
Una decisión inesperada
El 5 de octubre, su nombre apareció en el registro de jugadores retirados de la International Tennis Integrity Agency (ITIA), organismo responsable de los controles antidopaje y de las normas de integridad del tenis
La entidad confirmó que el jugador comunicó formalmente su retiro y que, por esa razón, ya no está habilitado para participar en torneos
Al dejar de ser considerado un jugador activo, Monfils queda exento de los controles antidopaje. Si quisiera regresar, debería cumplir seis meses de pruebas fuera de competición antes de volver a disputar certámenes oficiales
El próximo capítulo fuera de las canchas
Después de su derrota ante Tien, Monfils había contado que comenzaría una nueva etapa profesional en Suiza
“El próximo capítulo será en las finanzas. Voy a ser gestor de patrimonio en una empresa en Suiza que se llama Alphaswiss. Empezaré allí el año que viene”, había señalado
El tenista nacido en París también es esposo de la ucraniana Elina Svitolina, actual número seis del ranking de la WTA
Una carrera marcada por el espectáculo
Profesional desde 2004, Monfils ganó trece títulos y se convirtió en uno de los jugadores más carismáticos de su generación
Alcanzó las semifinales de Roland Garros 2008 y del US Open 2016. Además, disputó tres finales de Masters 1000: dos en París, en 2009 y 2010, y una en Montecarlo, en 2016
Durante su carrera, acumuló aproximadamente 25 millones de dólares en premios oficiales
Su retiro también cierra una destacada generación del tenis francés, integrada por referentes como Jo-Wilfried Tsonga, Richard Gasquet y Gilles Simon. Ese grupo no pudo conquistar Roland Garros; el último campeón local en París había sido Yannick Noah, en 1983
Daniil Medvedev destacó el estilo de Monfils y lo definió como un rival difícil, capaz de arriesgar con golpes inesperados y jugadas espectaculares. “Ha tenido una carrera increíble”, afirmó el ruso