Lamine Yamal repasó su presente y sus objetivos en una conversación con Jorge Valdano. El delantero del Barcelona reconoció que no quedó conforme con su actuación en el último Mundial, pese a considerar que ayudó al equipo
“Para otro jugador, con mi rendimiento hubiera sido un gran Mundial, pero no para mí”, afirmó. El atacante explicó que cree que podía ofrecer más y que ya piensa en mejorar de cara a la próxima edición del torneo
Un Balón de Oro centrado en el rendimiento individual
Yamal defendió que el Balón de Oro debe reconocer al mejor futbolista del mundo y no depender exclusivamente de los títulos colectivos o de la cantidad de goles
“Cuando ganas la Champions, te dan el premio de la Champions al PSG, que ha sido el mejor equipo. Otra cosa diferente es que en el PSG esté el mejor jugador del mundo”, sostuvo
El futbolista también diferenció ese galardón del reconocimiento al máximo goleador. “Si haces 80 goles, para eso está el pichichi”, planteó
En la comparación con la época de Leo Messi y Cristiano Ronaldo, Yamal aseguró que actualmente hay dos jugadores que están por encima del resto: Kylian Mbappé y él mismo. “Este año me lo merecería yo por lo que he ganado”, afirmó
Ambición pese a los títulos
El delantero dejó claro que los trofeos que ya conquistó no han reducido sus aspiraciones. “La gente se piensa que porque he ganado el Mundial, dos Ligas y la Copa no quiero ganar tres Mundiales y cinco Champions. Puedo asegurar que la ambición es lo que más tengo”, expresó
Yamal explicó que su motivación está estrechamente ligada al fútbol. “En el momento que gané el Mundial quería ya ganar otro. Yo vivo por y para el fútbol y la única forma de agradecer al fútbol es querer jugar y ganar siempre”, señaló
La evolución que espera completar
El jugador reconoció que su llegada temprana a la élite lo obligó a madurar con rapidez. “He pasado procesos de maduración muy rápido. A los jugadores jóvenes, aunque tengan mucho talento, les cuesta adaptarse a la élite”, explicó
También anticipó que dentro de cuatro temporadas será “muchísimo mejor” y que será difícil encontrar a otro futbolista a su altura. Entre sus metas se encuentra conquistar la Champions League con el Barcelona y enfrentarse al Real Madrid en esa competición, un duelo que aún no ha disputado
Sobre otros rivales europeos, describió al Bayern de Múnich y al Paris Saint-Germain como equipos que exigen máxima concentración durante los 90 minutos. “Son equipos que, si te desconcentras un segundo, te hacen daño”, advirtió
Messi, Neymar y una forma distinta de entender el juego
Yamal definió a Messi como “el mejor jugador de la historia” y relacionó a Neymar con sus primeros recuerdos como aficionado. “Neymar era la felicidad, era toda mi infancia viendo vídeos de goles y regates suyos”, recordó
El atacante también rechazó que el valor de un futbolista se mida únicamente por sus goles y asistencias. Puso como ejemplo a Mesut Özil, un mediapunta capaz de influir en los partidos sin alcanzar grandes cifras anotadoras
“El fútbol no es el que mete el gol, es toda la jugada desde que sale del portero”, afirmó. Para él, marcar forma parte de las estadísticas, mientras que la mayor frustración aparece cuando no puede participar en el juego o disfrutar del encuentro
En el Barcelona, explicó que conversa con Fermín López, Eric García y Jules Koundé para coordinar movimientos y desmarques. Según detalló, prefiere que sus compañeros aparezcan por dentro, porque esa acción puede dejarlo libre o arrastrar a un defensor fuera de posición
Los consejos que cambiaron su mentalidad
El delantero recordó una charla con Álvaro Morata antes del España-Brasil de 2024, cuando tenía 16 años. El entonces capitán de la selección le transmitió confianza antes del partido
“Sé que eres el mejor jugador del mundo en este momento, solo te falta tener confianza en ti mismo y demostrarlo”, le dijo Morata, según relató Yamal. El futbolista situó ese momento como un punto de inflexión en su carrera
También destacó una conversación con Sergio Busquets después de pasar tres semanas apartado de la selección por “algunas tonterías como niños”. Durante un entrenamiento del Barcelona, el centrocampista le pidió explicaciones y le señaló que debía cuidar su comportamiento fuera del campo
“Desde ese momento, cambié todo en mi vida y me dediqué completamente al fútbol. Dejé de salir. Entrenaba, jugaba, descansaba, iba a ver a mi madre y luego continuaba”, relató
Su conclusión fue contundente: “Dediqué mi vida por completo a: fútbol, fútbol y fútbol”