Las Leonas van este sábado por su tercer título mundial frente al desafío más exigente posible: Países Bajos, número 1 del ranking, bicampeón olímpico vigente y tricampeón del mundo en ejercicio
La final se jugará desde las 11 en el estadio Wagener de Amstelveen, con televisación de ESPN 2 y un marco cargado de público local
Un rival que marca una época
El equipo neerlandés llega como el gran dominador del hockey femenino actual. No pierde un partido mundialista desde la final de 2010, justamente ante Argentina, y volvió a frustrar a las Leonas en las últimas definiciones grandes: el Mundial 2022 y los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, ambos con triunfo por 3 a 1
La distancia entre ambos proyectos también se explica fuera de la cancha. Países Bajos sostiene una estructura ideal, una liga de altísimo nivel y un entorno en el que el hockey forma parte de la vida cotidiana desde la infancia
Argentina apuesta a su mejor argumento
Las Leonas saben que no pueden plantear un partido de ataque desordenado. Esta vez, la clave pasa por defender bien, sostener la concentración y elegir mejor cada avance
Ese plan les permitió llegar hasta acá: en semifinales superaron a Australia por 1 a 0 con un gol de Julieta Jankunas, en un cruce que exigió paciencia y solidez. Países Bajos, en cambio, avanzó por la mínima ante Bélgica en una semifinal resuelta en medio de una acción polémica por un gol anulado
Una generación con herencia y hambre
Esta selección está integrada, en gran parte, por jugadoras que hace una década fueron campeonas mundiales junior en Chile y que hoy aparecen consolidadas, pero todavía con hambre de gloria
Para ellas, levantar la copa tendría un valor deportivo y simbólico enorme. Desde Sydney 2000, cuando nació la identidad de Las Leonas, el hockey sobre césped se convirtió en el deporte más practicado por mujeres en la Argentina
En la historia mayor, los títulos quedaron en Perth 2002 y Rosario 2010, con Luciana Aymar como figura central en la segunda conquista. Ahora, esta generación intenta sumar un capítulo más a una tradición que combina mística, juego y orgullo nacional
En un escenario de máxima exigencia, las Leonas se aferran a lo que mejor saben hacer: competir, resistir y creer