Lautaro Martínez cuestionó las teorías conspirativas que circularon sobre la final del Mundial 2026, en la que la Argentina perdió 1-0 ante España

El delantero sostuvo que el equipo dejó todo en el campo y que las versiones sobre un supuesto bajo rendimiento resultan molestas porque no reflejan el esfuerzo realizado durante el partido

El desgaste después de la semifinal

Martínez explicó que la semifinal contra Inglaterra consumió buena parte de la energía del seleccionado. Según su análisis, varios futbolistas terminaron con dificultades para caminar, aunque continuaron corriendo hasta el final

El atacante permaneció en el banco de suplentes durante la final. También destacó el esfuerzo de jugadores como Nicolás Tagliafico, Cristian Romero, Lisandro Martínez, Gonzalo Montiel, Lionel Messi y Julián Álvarez

La Argentina tuvo oportunidades hasta la última jugada, pero España fue superior y se quedó con el partido

Una derrota dolorosa

El futbolista reconoció que perder una final fue especialmente duro, en una etapa en la que el equipo había sufrido pocas derrotas bajo la conducción de Lionel Scaloni

Recordó que el entrenador había advertido en Qatar que alguna vez llegaría una caída. Para Martínez, la prioridad ahora es recuperarse, volver a competir al máximo nivel y mantener a la Argentina entre los equipos protagonistas

La remontada ante Inglaterra

Martínez describió la semifinal como un encuentro especial por su contexto histórico y por la posibilidad de volver a disputar una final del mundo

Inglaterra fue superior durante la primera parte y marcó diferencias físicas. Después del descanso, la Argentina cambió su actitud y las modificaciones alteraron la presión y el funcionamiento del rival

El seleccionado generó numerosas ocasiones y consiguió los dos goles en el tramo final. Martínez definió ese desenlace como una alegría multiplicada

El delantero también recordó el valor de su gol ante Inglaterra. Dijo que todavía conserva videos de la jugada y que la considera una acción que quedará ligada para siempre a aquella semifinal