LeBron James podría sumar un capítulo singular a su carrera en la NBA: jugar para Philadelphia 76ers, vivir en Nueva York y viajar en helicóptero hasta Pennsylvania para presentarse en entrenamientos y partidos

La versión gana fuerza mientras se espera la confirmación de su futuro en la franquicia. La idea contempla que el alero no se instale en Philadelphia y mantenga su residencia en Nueva York, desde donde cubriría los 150 kilómetros entre ambas ciudades en un vuelo de alrededor de 45 minutos

Un plan con obstáculos operativos

El esquema, sin embargo, no sería sencillo de sostener. En Nueva York existen fuertes restricciones para el uso del espacio aéreo, con permisos cada vez más limitados por antecedentes de accidentes y por las reglas que priorizan traslados de hospitales y fuerzas de seguridad

También pesan las condiciones climáticas, especialmente en invierno. La niebla, el viento y el frío pueden impedir vuelos o generar demoras en los tres helipuertos de Manhattan

Un lujo caro, pero posible

Cada viaje entre Nueva York y Philadelphia se calcula en unos 4.000 dólares, una cifra menor para una figura que firmó el contrato más bajo de su carrera, por 3,8 millones de dólares, y que acumula más de 580 millones en salarios de la NBA, además de sus acuerdos comerciales

La alternativa no sería inédita en la liga: JJ Redick y Wilt Chamberlain también vivieron en Nueva York mientras jugaban en Philadelphia. La diferencia es que ninguno había proyectado una logística aérea como la que ahora se le atribuye a LeBron