OVIEDO. Lionel Messi fue el gran centro de atención durante la entrega de los Premios Princesa de Asturias 2026. Llegó al Teatro Campoamor quince minutos antes del comienzo, en el anteúltimo automóvil de una caravana protocolar formada por vehículos negros con vidrios polarizados
El jugador avanzó solo por la alfombra azul, acompañado por una banda de gaiteros y por una ovación especialmente intensa. No pronunció un discurso, pero compartió el escenario con los ganadores de las ocho categorías y escuchó las intervenciones de Patti Smith, Julian Barnes, Cristina Koch y Timothy Garton Ash
Un premio ligado a su trayectoria
Durante la ceremonia se resaltó su recorrido deportivo, su conducta dentro de la cancha y su trabajo solidario para facilitar el acceso de niños desfavorecidos a la educación y la salud. El reconocimiento también destacó su capacidad para combinar el talento individual con el juego colectivo
Messi explicó que su padre, Jorge Messi, recientemente fallecido, estaba muy ilusionado con el premio. Por eso hizo ajustes en su agenda deportiva para viajar a Asturias y participar de los actos
Una agenda marcada por el afecto
Antonela Roccuzzo siguió la ceremonia desde la platea y aplaudió emocionada cuando Leonor, la princesa de Asturias, entregó el diploma. Antes de la gala, Messi se había presentado ante niños y adolescentes en el Palacio de Deportes, había participado de una cena con los reyes y asistido a una audiencia real
La visita también dejó escenas de entusiasmo popular. Un niño con la camiseta argentina saltó el vallado al llegar el primer automóvil, aunque el vehículo trasladaba al ministro noruego Nils Kristen Sandtrøen, representante de la Bóveda Global de Semillas de Svalbard
Messi se convirtió en el sexto argentino mencionado entre los ganadores del premio, junto con Mario Bunge, Les Luthiers, Quino, Raúl Alfonsín y Daniel Barenboim. Durante sus 36 horas en Oviedo recibió muestras de cariño en España, un país vinculado con buena parte de su historia personal y deportiva
Regreso inmediato al fútbol
Después de la ceremonia, evitó el cóctel protocolar y partió hacia el aeropuerto. Viajó en su avión privado rumbo a Estados Unidos para volver a los entrenamientos del Inter Miami, que jugará el sábado contra los New York Red Bulls en Nueva Jersey
El lunes, en Londres, se entregará el Balón de Oro, distinción que Messi obtuvo ocho veces