En Midland conviven una rareza y una señal de cambio: el equipo es dirigido por Joaquín Iturrería, mientras Sofía Mato integra el cuerpo técnico como coach deportiva. Además de ser pareja fuera del club, ambos sostienen una estructura de trabajo con roles definidos y objetivos comunes
Funciones claras para sostener el rendimiento
Iturrería se ocupa de las decisiones futbolísticas y de la conducción del plantel. Mato trabaja sobre la construcción del grupo, la comunicación interna y el orden emocional del día a día
Su tarea, explica, apunta a que los jugadores no queden solo como un conjunto de nombres, sino como un equipo alineado, con metas compartidas y una convivencia más sólida
Junto con Federico Arce, también interviene en los aspectos colectivos e individuales que aparecen durante la competencia, con el foco puesto en destrabar conflictos y facilitar la convivencia
La pareja también piensa el fútbol
La relación personal atraviesa la rutina profesional, aunque sin invadir las responsabilidades de cada uno. En la dinámica cotidiana, el fútbol ocupa casi todas las conversaciones
Mato concentra su mirada en el contexto emocional, el entorno del partido y el momento del jugador, sin meterse en las decisiones tácticas. Cuando surgen temas personales en el trabajo de coaching, no pasan de manera automática al entrenador principal
Un rol que todavía desafía prejuicios
La presencia de Mato en el cuerpo técnico todavía encuentra miradas externas marcadas por prejuicios, aunque dentro del plantel la recepción es distinta. Según su lectura, los jugadores se muestran abiertos a ese tipo de acompañamiento
También vincula esa apertura con una evolución más amplia del fútbol argentino, donde las emociones, la salud mental y el trabajo psicológico ganaron espacio en los últimos años
Un recorrido compartido
La historia entre ambos empezó en el ámbito universitario y continuó en distintos clubes antes de llegar a Midland. Esa trayectoria común reforzó una confianza que hoy se refleja tanto en el trabajo como en la vida cotidiana
Iturrería destaca la preparación de Mato y su conocimiento del deporte, mientras ella también desarrolla tareas de liderazgo fuera del fútbol. La idea de fondo es la misma en ambos espacios: construir vínculos, ordenar objetivos y potenciar al grupo
Liderazgo como construcción
Para Mato, el liderazgo no es solo una condición innata. También puede trabajarse a partir de la gestión emocional, el autodiálogo y la capacidad de ordenar al grupo desde adentro
En Midland, esa mirada complementa el trabajo de campo y consolida una dupla que propone otra forma de dirigir en el fútbol profesional