La historia de Nicolás Paz con la selección argentina comenzó antes de su debut en la mayor. En marzo de 2022, Javier Mascherano impulsó una convocatoria para acercarlo al combinado nacional cuando todavía jugaba en el Real Madrid
La AFA ya contaba con un sistema para localizar a hijos de argentinos en Europa. Juan Martín Tassi reunía información, seleccionaba a los futbolistas con mayor proyección y contactaba a sus familias. En el caso de Paz, el seguimiento resultó más sencillo por su club y por el antecedente de su padre, Pablo, exjugador de la selección
Una convocatoria para asegurar su presencia
Como los clubes no suelen ceder juveniles para amistosos, Mascherano le pidió a Lionel Scaloni que incluyera en su lista a siete jugadores destinados a entrenarse con la Sub 20. La citación por parte de la selección mayor obligó a las instituciones a liberarlos. Ese movimiento contribuyó a consolidar la idea de los “europibes”
El primer partido de Paz con la camiseta argentina fue discreto y privado: un empate ante Estados Unidos en el predio de Ezeiza. Messi observó aquel encuentro desde un costado de las canchas. Para los jóvenes que debían decidir entre dos selecciones, su presencia funcionó como un poderoso elemento de atracción
El crecimiento de un mediocampista ofensivo
Paz se destacó en el Torneo de L’Alcudia y también disputó el Sudamericano Sub 20, pese a ser más joven que buena parte de sus rivales. España no lo convocó en esa etapa y el Real Madrid extendió su contrato en diciembre de 2022
Su juego combina remate de media distancia, gambeta, pases cortos y capacidad para cambiar la orientación de una jugada. También protege bien la pelota, gira con rapidez y utiliza sus 1,86 metros para imponerse en el juego aéreo
A los 22 años modificó su posición. Dejó de actuar únicamente por la derecha y comenzó a moverse por dentro, detrás del centrodelantero. Desde allí puede asociarse con Franco Mastantuono, tres años menor, y asumir una responsabilidad ofensiva mayor
Italia, el contexto para soltarse
Paz y Mastantuono dejaron el Madrid rumbo a Italia por motivos diferentes. Mastantuono necesitaba continuidad; Paz, en cambio, debía alejarse de un entorno que lo protegía demasiado. En el Como 1907 encontró un equipo dispuesto a darle la pelota y responsabilidades
El club italiano primero lo incorporó a préstamo y luego lo compró por 60 millones de euros. Bajo la conducción de Cesc Fábregas, el equipo propone un fútbol de protagonismo, con laterales profundos y mayoría de volantes capaces de elaborar
El Como fue una revelación en la liga italiana anterior y consiguió tres victorias en sus cuatro primeros partidos de la Champions actual. También goleó a Leipzig, Manchester United y Lens, al que venció como visitante por 9-1
En ese sistema, Paz debe acelerar y romper la circulación prolija del equipo. Su función recuerda, por el tipo de desequilibrio que se le exige, al papel que Lionel Messi cumplía en el Barcelona de Fábregas
La camiseta como punto de llegada
Desde niño, Paz aparece vinculado con los colores argentinos. Una antigua imagen lo muestra con la camiseta nacional y su nombre en la espalda. Más recientemente, otra fotografía lo retrató con la camiseta azul y tocando un bombo después de la victoria ante Inglaterra
Su recorrido familiar, la estrategia de seguimiento de la AFA y la influencia de Messi terminaron de orientar una decisión que ya parecía tomada. Ahora Paz se prepara para recibir el número 10: una camiseta cargada de historia y, al mismo tiempo, una oportunidad para construir su propio legado