Deportivo Recoleta vive con expectativa el duelo ante Boca Juniors por los octavos de final de la Copa Sudamericana. Luis Vidal, presidente del club paraguayo, definió el cruce como un acontecimiento deportivo y simbólico de enorme peso para la institución

La serie comenzará el martes 11 de agosto a las 19.00 en Buenos Aires y se resolverá una semana después en Asunción. En la previa, la posible mudanza de Boca fuera de la Bombonera abrió un escenario inesperado para el visitante, que igual dejó en claro que quiere jugar en el estadio xeneize

La Bombonera, el escenario deseado

Vidal admitió que la chance de enfrentar a Boca en otro estadio podría favorecerlos en lo deportivo, pero remarcó que el deseo del plantel es jugar en la Bombonera. Incluso bromeó con la posibilidad de colaborar para que el campo de juego llegue en condiciones

Para el dirigente, el partido va mucho más allá de una serie continental. Lo describió como una cita de nivel mundial y lo comparó con desafíos históricos para el fútbol paraguayo y para la propia selección de su país

Un cruce con valor histórico

Vidal sostuvo que eliminar a Boca sería una marca inédita para Recoleta, que afronta esta experiencia internacional con la ilusión de dar un golpe grande. También destacó la jerarquía del rival, al que ubicó entre los grandes del continente por su historia y sus títulos

En ese contexto, subrayó que pasar de ronda sería un hecho extraordinario para el club. La serie, aseguró, tiene un valor que excede el resultado y puede quedar como una página única para la institución

Un homenaje para Riquelme

Más allá de la competencia, el presidente de Recoleta adelantó que el club prepara un presente especial para Juan Román Riquelme. La idea es entregarle una camiseta con el número 10 y su nombre, como reconocimiento a su trayectoria y a su condición de referente para el fútbol sudamericano

El partido de vuelta también tendrá un escenario distinto al habitual para Recoleta. El club suele jugar en el Estadio Roque Battilana, con capacidad para 6.000 personas, pero ante Boca mudará su localía al Defensores del Chaco, con espacio para 40.799 espectadores y presencia de ambas parcialidades

Vidal cerró con una frase que resume el clima en el club: pasar la serie sería algo histórico, probablemente irrepetible