Rosario Central celebró este martes la obtención de la Supercopa Internacional 2026 con una caravana que comenzó en el Gigante de Arroyito y terminó en el Monumento a la Bandera. El equipo dirigido por Jorge Almirón había derrotado 3-1 a Estudiantes el sábado, en Santiago del Estero

Una multitud acompañó el recorrido con banderas y carteles. Ángel Di María, capitán del equipo, encabezó los festejos, mostró el trofeo y cantó junto a los hinchas

Las burlas contra Estudiantes

Durante la celebración, los jugadores se sumaron a los cánticos de los hinchas contra el conjunto platense y participaron de un minuto de silencio dedicado a su rival

Además, exhibieron un ataúd de cartón pintado de rojo, con el nombre y la imagen de Juan Sebastián Verón. En un video difundido en redes sociales, Franco Ibarra aparece sosteniendo el objeto

Gastón Ávila también mostró una camiseta con la bandera de Gran Bretaña y una imagen de Verón, en alusión a las críticas que el exfutbolista recibió por su actuación frente a Inglaterra en el Mundial 2002

Las provocaciones alcanzaron además a Newell’s. En un momento de la caravana, los futbolistas subieron al micro una muñeca inflable con los colores del clásico rival rosarino

Disturbios frente al estadio de Newell’s

La celebración derivó en enfrentamientos entre hinchas de Newell’s y efectivos policiales en las inmediaciones del estadio Coloso Marcelo Bielsa. Hubo corridas, golpes y disparos de balas de goma

De acuerdo con el registro policial, los incidentes se originaron después de cruces entre automóviles con simpatizantes que regresaban de los festejos y circulaban por la avenida Morcillo, frente a la cancha de Newell’s

La Policía ingresó al club para intervenir y detuvo al menos a una persona

El conflicto que se profundizó tras la final

La Supercopa Internacional enfrentó al ganador del Trofeo de Campeones 2025, Estudiantes, con Rosario Central, que había terminado en el primer lugar de la tabla anual de ese año

La relación entre ambos clubes ya estaba marcada por la tensión. Estudiantes había cuestionado el reconocimiento otorgado a Rosario Central como ganador de la tabla anual, premio creado luego de una reunión de dirigentes de la AFA

El conflicto se profundizó cuando ambos equipos volvieron a enfrentarse por los octavos de final del Torneo Clausura. Por protocolo, Estudiantes debía realizarle un pasillo de campeón a Rosario Central, pero sus futbolistas les dieron la espalda a los jugadores locales

La final del sábado volvió a terminar con incidentes. Tras los reclamos de Estudiantes por el arbitraje, los futbolistas intercambiaron golpes y Verón ingresó al campo de juego para increpar al árbitro Darío Herrera

En su informe, Herrera afirmó que el dirigente entró sin autorización, insultó al equipo arbitral, realizó amenazas e intentó acercarse con intención de agredir físicamente. También dejó constancia de las conductas de Marcos Angeleri y Pascual Caiella

La reacción de Estudiantes

Martín Gorostegui, vicepresidente de Estudiantes, respondió a las imágenes de la celebración mediante sus redes sociales. Compartió la escena del ataúd y recordó irónicamente una frase pronunciada por Di María después de la final: “No hicimos nada para que pase lo que pasó”

Juan Ongay, secretario de Finanzas del club platense, también publicó las imágenes y cuestionó si la Asociación del Fútbol Argentino adoptará alguna medida