San Lorenzo resolvió poner fin al segundo ciclo de Néstor Gorosito como entrenador del plantel profesional después de la derrota por 1-0 ante Instituto, en Alta Córdoba. Fue la cuarta caída en apenas ocho partidos y dejó al club, otra vez, en la búsqueda de un director técnico
La práctica de este martes por la tarde quedará a cargo de Walter Perazzo, como ya había ocurrido tras la salida de Gustavo Álvarez. Mientras tanto, la dirigencia analiza alternativas para ocupar el banco de cara a lo que viene
Un ciclo que se desgastó rápido
Gorosito había asumido el viernes 3 de julio y firmó contrato por 12 meses. En el comienzo, el rendimiento del equipo fue flojo y el vínculo con el entorno del club se fue erosionando con rapidez
La derrota en el clásico ante Huracán marcó un punto de quiebre. Aquella caída en el Nuevo Gasómetro, con doblete de Caicedo, profundizó el mal clima interno y dejó al ciclo bajo fuerte cuestionamiento
En su primera conferencia de prensa, el técnico había pedido unidad y mencionó la necesidad de resolver los problemas estructurales de la institución. Esa postura abrió un cortocircuito temprano con la dirigencia
Resultados que nunca alcanzaron
El debut oficial terminó con la eliminación por penales ante Deportivo Riestra, por los 16avos de final de la Copa Argentina. Desde entonces, el equipo alternó actuaciones pobres con algunos triunfos aislados frente a Gimnasia de Mendoza y Unión de Santa Fe, ambos como local
Gorosito sostuvo después de la derrota ante Instituto que la llegada de Facundo Farías podía cambiarle la cara al equipo. Sin embargo, el refuerzo recién tuvo su primera práctica el sábado pasado y no llegará a ser dirigido por él
En lo futbolístico, el cuerpo técnico no logró consolidar rendimientos individuales ni encontrar una formación estable. Utilizó a más de 30 futbolistas en ocho partidos y nunca consiguió torcer la tendencia
Un vestuario convulsionado
Antes del duelo con Riestra ya se había generado malestar por la situación de varios jugadores que no iban a ser tenidos en cuenta. Ese episodio dejó una tensión temprana con el plantel y fue uno de los factores que complicó el arranque del ciclo
También hubo decisiones que llamaron la atención puertas adentro, como los minutos otorgados a Juan Pablo Álvarez y la apuesta por Martín Río, además de la dificultad para recuperar a jugadores como Manuel Insaurralde. En cambio, otros nombres, como Facundo Gulli, nunca terminaron de convencer al entrenador
En su anterior etapa en San Lorenzo, durante 2003-2004, Gorosito había dirigido 46 partidos oficiales, con 22 victorias, 12 empates y 12 derrotas. En este paso, en cambio, sumó apenas 8 puntos sobre 24, con una eficacia de 33,33%