Algodonera Avellaneda quedó al borde de la quiebra luego de que venciera sin interesados el período judicial destinado a encontrar un comprador para la compañía

La textil, vinculada a integrantes de la familia Vicentin y en concurso de acreedores, no recibió propuestas, ofertas ni solicitudes de inscripción de terceros interesados en adquirir sus acciones

Un salvataje sin oferentes

El procedimiento había sido dispuesto por Fabián Lorenzini, juez de Primera Instancia en lo Civil y Comercial de la Segunda Nominación de Reconquista. La inscripción comenzó a las 7.30 del 29 de septiembre y finalizó a las 12.30 del lunes pasado

El objetivo era que acreedores, una cooperativa de trabajadores o terceros pudieran ofertar por las cuotas de capital de la compañía y reunir las mayorías necesarias para alcanzar un acuerdo preventivo

Una vez vencido el plazo, la Secretaría del juzgado revisó el Sistema Informático SISFE para verificar si había presentaciones pendientes. En una constancia fechada el 5 de octubre, la secretaria Janina Yoris dejó asentado que no se había registrado ninguna propuesta, oferta o solicitud de inscripción relacionada con la adquisición de las acciones de la sociedad concursada

La instancia se había abierto después de que la empresa no lograra el respaldo suficiente de sus acreedores para cerrar el concurso preventivo. Aunque la quiebra todavía no fue declarada formalmente, ahora la compañía quedó a la espera de una decisión judicial. Antes de resolver, aún deben completarse algunas cuestiones procesales

El peso de la deuda con el Banco Nación

La situación financiera de Algodonera Avellaneda está marcada por su deuda con el Banco Nación, que representa más del 80% del pasivo quirografario computable

Según el expediente, el crédito verificado y admisible de la entidad asciende a $1585,7 millones y US$260,79 millones

Antes de la apertura del salvataje, la empresa había pedido que el banco fuera excluido del cálculo de las mayorías necesarias para aprobar el acuerdo. Lo había calificado como un “acreedor hostil” por no dar su conformidad

El Banco Nación sostuvo que la propuesta presentada no le permitía recuperar el total de los desembolsos realizados. Lorenzini rechazó el planteo de la compañía y consideró que, pese a su peso predominante en las mayorías, la entidad había actuado en defensa de sus propios intereses

Las condiciones del procedimiento

Luego de comprobar que Algodonera Avellaneda no había alcanzado las mayorías exigidas, el juez habilitó el procedimiento de salvataje, conocido como cramdown

Los posibles interesados debían acreditar experiencia en la actividad textil, contar con canales de comercialización abiertos y activos, y demostrar su conducta tributaria de los últimos cinco años

La propia empresa también podía participar sin inscribirse previamente, siempre que expresara su voluntad dentro del expediente

Una planta que opera al 60%

Mientras avanza el proceso judicial, la compañía mantiene una actividad reducida. Al abrir el salvataje, Lorenzini había señalado que la planta industrial funcionaba al 60% de su capacidad debido a problemas en la maquinaria de hilandería

La operación se sostiene mediante contratos de fasón. Los ingresos obtenidos por esa vía se destinan al pago de salarios, sin generar excedentes para cancelar el pasivo verificado

El juez también indicó que la empresa tiene un patrimonio neto negativo y que sus obligaciones superan ampliamente el valor de sus activos

Algodonera Avellaneda cuenta con alrededor de 360 trabajadores y posee su planta industrial e hilandería en Reconquista, Santa Fe