Las primeras reacciones al anuncio de Javier Milei sobre la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central coincidieron en un punto: el objetivo de reforzar la autonomía de la autoridad monetaria es bien recibido. Sin embargo, los especialistas consultados advirtieron que el resultado dependerá de los detalles del proyecto y de su capacidad para sostenerse en el tiempo
El foco en la independencia
Camilo Tiscornia, director de C&T Asesores Económicos, interpretó la propuesta como una señal de mayor compromiso con la disciplina fiscal. Aun así, planteó dudas sobre cómo funcionaría en la práctica la eventual suspensión automática de actividades no esenciales
Según su mirada, el principal incentivo no estaría en el recorte del gasto, sino en la presión que podría generar sobre la dirigencia política para resolver el déficit
El economista también relativizó el impacto fiscal directo de la medida, al señalar que la mayor parte del gasto público corresponde a funciones esenciales que seguirían en marcha
Menos financiamiento al Tesoro
Martín Redrado sostuvo que una nueva Carta Orgánica debe asegurar independencia real del Banco Central para proteger la estabilidad de precios, la previsibilidad cambiaria y la solidez financiera. Propuso prohibir de manera definitiva el financiamiento monetario al Tesoro, tanto por Adelantos Transitorios como por utilidades contables, Letras Intransferibles u otros mecanismos indirectos
También planteó que la designación y eventual remoción de directores requiera mayorías especiales en el Congreso, que la nueva norma entre en vigencia con el próximo gobierno y que el organismo tenga como metas centrales la estabilidad de precios y la estabilidad financiera
La prueba de la implementación
Daniel Marx consideró que se trata de una iniciativa positiva porque apunta a objetivos más precisos, aunque advirtió que el verdadero desafío será llevarla a la práctica. Para el exdirector del Banco Central, la coordinación con el Gobierno es necesaria, pero cada parte debe concentrarse en su propio mandato y la autonomía debe reflejarse en los hechos
Consenso regional, pero con límites políticos
Alfredo Romano interpretó la propuesta como un esquema que busca acercarse a experiencias de países como Perú, Uruguay y Brasil, donde la autoridad monetaria no queda subordinada a las urgencias del turno político. Sin embargo, remarcó que los cambios legales no bastan por sí solos para blindar al Banco Central si no existe un acuerdo político amplio y duradero
Aldo Abram, de la Fundación Libertad y Progreso, afirmó que los ejes anunciados coinciden con parte de la propuesta que impulsa su entidad. Destacó la idea de fijar un único objetivo para el Banco Central, centrado en preservar el valor de la moneda, y señaló que todavía falta conocer cómo se definirá ese mandato y qué mecanismos se usarán para medir su cumplimiento