Septiembre comenzó con un escenario de calma financiera casi total. A la mejora externa, impulsada por Wall Street y por la menor expectativa de una suba de tasas de la Reserva Federal, se sumaron factores locales que ayudaron a reducir la volatilidad del dólar, los bonos y las tasas
El dólar mayorista cerró en $1.508, apenas por debajo del valor de fin de agosto y lejos del techo de la banda cambiaria, que hoy se ubica en $1.881. Al mismo tiempo, la brecha cambiaria se redujo a 1,3% frente al MEP y a 5,2% en relación con el contado con liquidación
Menos presión sobre el tipo de cambio
La menor diferencia entre cotizaciones sugiere que se moderó la dolarización de carteras, que en julio había alcanzado los USD 2.900 millones y que habría continuado en niveles elevados durante agosto. En ese marco, la expectativa de un salto cambiario brusco quedó prácticamente descartada
Los contratos de dólar futuro también reflejan ese clima: el mercado proyecta un ajuste cercano al 1,7% mensual hasta fin de año. En ese sendero, el tipo de cambio mayorista para fines de diciembre se ubica en torno a $1.610, con la posibilidad de cerrar 2026 incluso por debajo de los $1.600
Inflación en baja y reservas en alza
La estabilidad cambiaria sigue siendo una pieza central de la estrategia oficial para sostener la desaceleración de la inflación. Agosto habría dejado, según la mayoría de las estimaciones privadas, el índice mensual más bajo del año, con un rango que va del 1,4% al 1,8%
En paralelo, las reservas brutas avanzaron hasta los USD 50.800 millones, favorecidas sobre todo por la suba en la cotización del oro. Aunque el Banco Central todavía tiene margen limitado para comprar divisas, el stock siguió mostrando mejora
Riesgo país y tasas, con alivio
El buen clima también alcanzó a los bonos. El riesgo país terminó en 494 puntos básicos, volvió a niveles de mediados de agosto y perforó la barrera de los 500 puntos después de dos semanas
En tasas en pesos, el movimiento fue todavía más visible. La caución a un día cerró en 19%, después de haber rozado el 28% hace un mes y de terminar agosto en 21%. El mercado tomó nota de la decisión del Tesoro de liberar pesos en la última licitación del mes pasado, una medida que aflojó tensiones y mejoró la liquidez
Con más pesos disponibles, menores tasas y un dólar estable, el contexto favorece especialmente a las pymes que buscan financiamiento local, sobre todo a través del descuento de cheques