El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, respaldó la intervención estatal de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) como parte de una ofensiva para frenar presuntas irregularidades y encauzar el abastecimiento de combustibles, que volvió a mostrar fallas en las últimas semanas
El Gobierno oficializó la medida sobre YPFB el miércoles y sobre la ANH el jueves. Paz describió a la primera como la encargada de operar los combustibles y a la segunda como el organismo responsable de fiscalizar ese trabajo
Auditorías y posibles responsabilidades
En un mensaje publicado en X, el mandatario sostuvo que los controles de calidad se relajaron durante años y que eso dejó sospechas fundadas de irregularidades. Añadió que la respuesta no pasa por anuncios, sino por auditorías, entrega completa de información y aplicación de la Ley de Lucha Contra la Corrupción
Paz afirmó además que dos comisiones integradas por ministros revisarán la gestión de ambas entidades. Según adelantó, cualquier hallazgo con posibles responsabilidades será remitido a la Contraloría y al Ministerio Público
Las intervenciones fueron establecidas por decreto y tendrán una vigencia de 180 días calendario. La comisión estará integrada por los ministros de Economía, Producción Sostenible, Hidrocarburos y Obras Públicas, además del viceministro de Transparencia, con facultades para recomendar auditorías y otras medidas
Presión sobre el sistema de combustibles
El ministro de Hidrocarburos y Energías, Marcelo Blanco, atribuyó el desabastecimiento a malos manejos dentro de ambas instituciones. También señaló que las medidas previas no dieron resultado y que por eso se adoptó esta decisión extraordinaria
En el caso de YPFB, el Ejecutivo planea apartarla de manera gradual de la comercialización de hidrocarburos para que se concentre en exploración, explotación y refinación
Bolivia importa actualmente el 60% de la gasolina y el 95% del diésel que consume. El gasto semanal para cubrir esas compras ronda los 90 millones de dólares, mientras la producción de gas natural lleva años en descenso
Las dificultades en el suministro de combustibles líquidos se arrastran desde 2024 y se reflejan en filas de vehículos que esperan durante horas o incluso días para cargar gasolina o diésel
Subsidios, denuncias y contrabando
Paz eliminó en diciembre de 2025 los subsidios a los combustibles, una política vigente durante los gobiernos de Evo Morales y Luis Arce. La medida buscó aliviar la crisis económica y asegurar las importaciones, aunque las demoras en las estaciones de servicio continuaron
El esquema de subvenciones había agotado las reservas de divisas y complicado la compra externa de carburantes. El propio presidente había sostenido que el fin de esa política permitiría terminar con los problemas de abastecimiento
En enero, YPFB recibió denuncias por la distribución de gasolina contaminada. Hasta junio, ese combustible afectó al menos a 36.000 vehículos
Además, el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, denunció que la mitad del combustible importado por el Estado termina en redes de contrabando hacia países vecinos con complicidad de empleados de YPFB