El Gobierno habilitó una flexibilización de los créditos en dólares para que los bancos puedan prestar parte de sus depósitos en esa moneda a más empresas, incluso a las que facturan en pesos. La apuesta oficial es ampliar el financiamiento disponible en un momento en que los préstamos en moneda local siguen debilitados y la mora permanece en niveles elevados
En la presentación de la medida, el ministro de Economía, Luis Caputo, ligó la decisión con el costo del crédito en pesos. Dijo que esas tasas siguen siendo altas y que eso complica la viabilidad de muchos proyectos. Según planteó, la apertura del financiamiento en dólares puede empujar una baja de tasas, más crédito, más empleo y una mayor actividad
Foco en el costo del dinero
Caputo también se refirió a los préstamos que ofrecen algunos actores fuera del sistema bancario. Los calificó de “abusivas” cuando llegan al 400% o 700%, pero aclaró que el Ejecutivo no piensa intervenir para ponerles un tope. “Hoy no hay nada que les impida hacerlo”, sostuvo. Y remarcó: “Es un tema entre privados”
La foto del crédito sigue mostrando dos velocidades. En julio, el stock de préstamos en pesos al sector privado cerró en $104,1 billones y cayó 1% real frente a junio y 1,3% interanual. En cambio, el financiamiento en dólares avanzó 4,7% mensual y 45,1% en doce meses, hasta US$24.829 millones
El deterioro en pesos
El retroceso en moneda local golpea sobre todo a los hogares. Los préstamos personales acumularon diez meses sin crecer por encima de la inflación y perdieron 5,4% real interanual en julio. Las tarjetas retrocedieron 3,7% real en el mes y 9,8% respecto de un año atrás. También cedieron los créditos comerciales, mientras que los hipotecarios fueron la excepción con una suba real de 2,3%
Desde First Capital Group señalaron que el mes volvió a cerrar con resultados negativos en términos reales y que la mejora vista en el mes previo no alcanzó para marcar un cambio de tendencia. En su lectura, muchos deudores se están volcando a operaciones nominadas en dólares
Más margen para prestar en dólares
La nueva norma busca extender ese comportamiento a compañías que hasta ahora no podían acceder a los depósitos en dólares del sistema bancario. La restricción vigente desde la crisis de 2001 limitaba ese uso, salvo para exportadores y otros generadores de divisas, o bajo condiciones específicas para empresas respaldadas por ellos
El Poder Ejecutivo modificará el artículo 23 del decreto 905/2002 y el Banco Central fijó límites para reducir el riesgo cambiario. Los nuevos préstamos no podrán superar, en conjunto, el equivalente al 15% de los depósitos en dólares de cada entidad
Además, los bancos deberán reforzar capital, respetar topes más estrictos de exposición y evaluar cómo resistirían las empresas distintos movimientos del tipo de cambio
Caputo sostuvo que el esquema podría sumar una oferta extra de divisas por unos US$6000 millones, y hasta US$10.000 millones si siguen creciendo los depósitos. Aun así, persiste una duda sobre la demanda. “Están buscando aumentar la cantidad de crédito para ver si pueden impulsar la economía. Mi duda es del lado de la demanda”, señaló Sebastián Menescaldi, director adjunto de EcoGo
La otra cara del crédito
El impulso al financiamiento llega después de un deterioro marcado en la calidad de la deuda. En junio había 20,4 millones de personas con algún tipo de crédito y 5,3 millones en mora, el 26,1% del total, según un estudio de la Universidad Austral y EcoGo
El problema es más grave fuera de los bancos. Medida por monto, la mora entre proveedores no financieros llegó al 31%, frente al 15,2% del sistema bancario, ambos en máximos históricos. En ese universo entran fintech, tarjetas no bancarias, casas de electrodomésticos y otros prestadores
Caputo afirmó que el Gobierno ya había advertido a los bancos sobre el escenario. Recordó que con tasas mensuales cercanas al 8% y salarios que avanzan al 2,5%, el cuadro se volvía difícil. También dijo que, ante los atrasos, el sistema empezó a refinanciar parte de esas deudas a tres años, con tasas de entre 20% y 25%
El ministro evitó, sin embargo, cualquier auxilio fiscal para cubrir pérdidas por incumplimientos. Su planteo es que el Estado no debe usar recursos públicos para compensar créditos entre privados. La estrategia oficial, insistió, pasa por ampliar la oferta de financiamiento y confiar en que más competencia reduzca su costo