El escenario financiero regional se volvió más desafiante hacia el cierre del año. El riesgo país argentino superó los 700 puntos a comienzos de octubre y terminó el mes por encima de 780, su nivel más alto de los últimos doce meses

El resultado inesperado del balotaje en Brasil actuó como catalizador de una corrección regional. Los activos argentinos registraron caídas generalizadas, aunque el tipo de cambio oficial mantuvo una relativa estabilidad

El real brasileño perdió 9% frente al dólar desde la segunda vuelta electoral. En la Argentina, el impacto directo sobre el tipo de cambio fue limitado, pero aumentó la presión sobre el tipo de cambio real multilateral y sobre la competitividad bilateral

En este contexto, los analistas recomiendan revisar la dolarización de las carteras y definir con precisión los objetivos y los plazos. La propuesta general es avanzar de manera gradual hacia posiciones más defensivas, diversificadas y líquidas

Separar el dinero según el objetivo

Los fondos destinados a vacaciones o a gastos de los próximos meses deberían administrarse con una estrategia distinta de la destinada al crecimiento del capital a largo plazo

Para los gastos en el exterior, mantener una parte importante de los ahorros en dólares puede reducir el riesgo de una variación cambiaria desfavorable. Para los compromisos en pesos, se mencionan alternativas como la caución bursátil y los bonos ajustables por inflación, que al cierre de octubre rendían CER más 10% anual en el tramo medio de la curva

La caución bursátil presenta una tasa nominal anual promedio cercana al 21%, frente a tasas de alrededor del 18% anual para el plazo fijo en los principales bancos. Además, puede pactarse desde un día de plazo

Los fondos comunes de inversión ofrecen disponibilidad inmediata o dentro de las 24 horas, sin un vencimiento predeterminado. El inversor puede retirar el dinero cuando lo necesita y obtiene una capitalización diaria del rendimiento

Estas alternativas se ubican cerca o por debajo de la inflación mensual proyectada, que se estima entre 1,6% y 1,8% para los próximos meses. Su función principal es evitar que los pesos permanezcan inmovilizados

Una estrategia distinta para el largo plazo

La evolución política seguirá siendo relevante para los activos argentinos. Desde septiembre, los inversores redujeron su apetito tanto por la renta variable local como por los bonos soberanos

La incertidumbre cambiaria y las necesidades de financiamiento del Tesoro vuelven menos atractivas las estrategias que dependen de la estabilidad del tipo de cambio. Para perfiles con mayor tolerancia al riesgo y horizontes amplios, pueden resultar de interés los instrumentos que combinan rendimiento en pesos con cobertura cambiaria

Entre los bonos soberanos en dólares se mencionan el GD35, con un rendimiento de 11,6%, y el AO29, con 14%. Sin embargo, esos niveles de rendimiento también reflejan la dificultad de imaginar nuevas emisiones soberanas en dólares durante este año

Para perfiles más conservadores aparecen las obligaciones negociables de empresas argentinas con vencimiento en 2033: Telecom, con 7,9%; Tecpetrol, con 7,25%; y Vista Energy, con 7%. Sus rendimientos son menores que los de los bonos soberanos, pero corresponden a compañías con negocios consolidados y menor dependencia del escenario electoral

En los mercados internacionales, el S&P 500 avanzó en 17 de los 19 períodos posteriores a elecciones de medio término en Estados Unidos desde 1950, con un rendimiento anual promedio de 17%

La recomendación transversal es construir una cartera global y equilibrada. La proporción entre renta fija y renta variable debería definirse según la edad, el de riesgo, los objetivos y el horizonte de cada inversor, sin concentrar todo el patrimonio en el riesgo argentino