Un ensayo para cambiar la lógica productiva
Corrientes pondrá en marcha un plan inédito para sembrar 1000 hectáreas de maíz con destino forrajero y productivo. La iniciativa busca aportar alimento al rodeo, mejorar la recría y el engorde dentro de la provincia y evitar que buena parte del valor agregado siga generándose fuera de su territorio
La apuesta se apoya en una necesidad concreta: en la provincia nacen más de 1,2 millones de terneros por año, pero la mayor parte sale a otras jurisdicciones para completar su desarrollo y vuelve después convertida en carne vacuna
Una provincia ganadera que quiere sumar agricultura
El proyecto fue impulsado por el gobierno provincial y apunta a generar información sobre el comportamiento del maíz en una región con fuerte ganadero y escasa tradición agrícola. La idea es comprobar si el cultivo puede adaptarse a distintas zonas correntinas y convertirse en una herramienta útil para el sistema productivo local
La experiencia será financiada por el Estado y ejecutada por una firma contratada para realizar de manera integral la preparación de suelos, la siembra, el manejo del cultivo, la cosecha, la logística, la maquinaria y la asistencia técnica
Lotes altos y una campaña en tiempo límite
Uno de los desafíos centrales será encontrar campos aptos en diferentes regiones de Corrientes. La prioridad estará puesta en superficies elevadas, ante el pronóstico de un evento intenso de El Niño para la próxima campaña y por la necesidad de iniciar los trabajos con rapidez
El gobierno considera que los suelos de la provincia presentan limitaciones para la agricultura extensiva, por lo que el ensayo también funcionará como una prueba de adaptación del cultivo a esas condiciones
Un esquema para dueños de campo y pequeños productores
Los propietarios de los lotes que ingresen al programa conservarán entre el 12% y el 15% de la producción, un porcentaje similar al de un arrendamiento rural tradicional. El resto quedará en manos del Estado provincial, que prevé usarlo para cubrir parte de los costos y también para distribuirlo entre pequeños productores
La empresa a cargo estima rindes de entre 6000 y 7000 kilos por hectárea, cifras altas para la región. Si los resultados acompañan, la intención oficial es ampliar la superficie y fomentar que productores privados incorporen el maíz en sus planteos
Más hacienda terminada y más inversión
El plan también se vincula con otro objetivo económico: atraer inversiones para instalar frigoríficos en la provincia. Según la visión oficial, el principal obstáculo que plantean los interesados es la falta de animales terminados con el peso requerido por esas plantas
Si la experiencia funciona, Corrientes buscará dar un paso más y consolidar una cadena que permita producir más alimento, terminar más hacienda en origen y retener una porción mayor del valor agregado en la provincia