José Luis Daza tomó la palabra en el Council of the Americas tras la ausencia de último momento de Luis Caputo por un problema de salud. Desde el escenario del Hotel Alvear, el viceministro de Economía buscó marcar su propio tono y dejó un mensaje central: el cambio económico, dijo, llegó para quedarse

Un quiebre político y fiscal

Daza ubicó el punto de inflexión en la llegada de Javier Milei a la presidencia y en la señal política que, a su entender, envió ese triunfo. Para el funcionario, la decisión de recortar el tamaño del Estado y avanzar con equilibrio fiscal marcó el inicio de una nueva etapa

También remarcó que el ajuste se hizo sin reestructurar la deuda, una decisión que, según su lectura, explica el respaldo posterior del Fondo Monetario Internacional y el desembolso inicial de dos tercios de un programa de US$20.000 millones

Superávit, ratings y nuevo mapa productivo

Con un gráfico sobre la evolución fiscal desde 2010, Daza señaló que el país pasó de déficits primarios de 3,8% del PBI en 2016 y 2017 a un superávit de 1,8% en 2024 y de 1,4% en 2025. Afirmó que hoy la Argentina es el único miembro del G20 con superávit fiscal

Según expuso, ese resultado ya no depende de un gobierno en particular, sino que empezó a ser aceptado de manera amplia en el debate público. En la misma línea, dijo que las tres principales agencias de calificación mejoraron la nota del país en el último año y coincidieron en que el proceso no es coyuntural

El viceministro también destacó un cambio en la matriz exportadora: por primera vez, el sector energético vende más al exterior que el agro. A su juicio, ese giro todavía no fue dimensionado por la sociedad

Capacidades, dólares y expectativas

Daza proyectó además una mayor demanda de capital humano. Dijo que la Argentina gradúa cerca de 6.000 ingenieros por año, pero necesitará 18.000, además de soldadores, electricistas y mecánicos. Puso como ejemplo el efecto multiplicador que tuvo el cobre en la economía chilena

En otro tramo, apeló a la teoría de la convergencia económica y comparó la trayectoria argentina con la de Uruguay y Chile en materia de ingreso per cápita. Entre los presentes estaba Ernesto Talvi, asesor uruguayo del Ministerio de Economía y amigo de Daza desde la infancia, además de economistas de organismos multilaterales como Morgan Doyle, del BID

Un cambio de conducta social

Hacia el final, Daza sostuvo que hubo un cambio en el comportamiento de los argentinos frente a episodios de tensión política y financiera. Dijo que, ante el shock previo a las elecciones del año pasado, la dolarización de carteras no implicó una salida masiva de divisas del sistema financiero y que el esquema cambiario no necesitó ajustes

También vinculó esa estabilidad con el respaldo de Estados Unidos en octubre pasado

La jornada había comenzado con las intervenciones de Mario Grinman y Susan Segal y terminó con un fuerte operativo de la Policía Federal en las inmediaciones del hotel, debido a la presencia de Javier Milei, encargado del cierre del encuentro