Daniel Alfredo Neira ya no forma parte del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), donde había ingresado con efecto desde el día siguiente a su salida del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom)

La desvinculación se conoció luego de que el Consejo Directivo analizara los cuestionamientos vinculados con su incorporación y dejara abierta la posibilidad de revisar su designación transitoria. No se informaron la fecha efectiva ni el mecanismo utilizado para concretar su salida

Una liquidación de casi $110 millones

Neira fue despedido del Enacom con efecto desde el 31 de julio de 2026. La liquidación final neta ascendió a $109.781.999,73

La documentación incluyó $73.067.618,10 por indemnización por antigüedad, $9.742.349,08 por preaviso y $24.096.076,72 por vacaciones no gozadas. El monto equivalía a unos US$71.000 al tipo de cambio oficial del momento

La designación transitoria en el INTA

El organismo formalizó su incorporación como gerente de Contabilidad mediante la Resolución 296/2026, del 3 de septiembre. La designación tenía efecto desde el 1° de agosto, por un plazo de 180 días y con posibilidad de prórroga si no se concretaba el proceso de selección correspondiente

La contratación fue impulsada por la Dirección General de Administración (DGA). El currículum de Neira había llegado al Consejo Directivo a pedido de esa área, inicialmente para incorporarlo como director asistente

La decisión generó cuestionamientos entre integrantes del Consejo, que indicaron desconocer las condiciones en las que se había producido su salida del Enacom. En una reunión posterior, el cuerpo consultó a su área Jurídica, aunque no resolvió entonces si debía mantener la designación

El análisis jurídico concluyó que la incorporación no había infringido normas laborales ni la Ley de Ética Pública. También se diferenció el despido sin causa de un retiro voluntario, que puede establecer restricciones para el reingreso al sector público

El debate por la información sobre su salida

La DGA buscaba cubrir la vacante dejada por el anterior contador del INTA, quien se había acogido al retiro voluntario habilitado por el organismo. Neira había sido recomendado por personas vinculadas con áreas de contabilidad del Estado

Dentro del organismo se reconoció que el área que buscaba cubrir el puesto sabía que Neira estaba siendo despedido, aunque en ese momento no estaba claro cómo se había concretado su salida del Enacom. Luego se verificó que había sido despedido sin causa

También se planteó que pudo haber existido un error al no revisar si había recibido una indemnización por su desvinculación

Concursos y retiros voluntarios

En el INTA, las designaciones transitorias pueden utilizarse para cubrir funciones hasta la realización del concurso correspondiente. El organismo sostiene que los cargos deben cubrirse mientras se completan esos procesos y que es necesario reducir la burocracia para acelerar la cobertura de vacantes

Hasta el momento, no estaba claro si Neira podía acceder al puesto mediante el concurso respectivo

La situación ocurrió pocos meses después de que el INTA avanzara con un programa de retiros voluntarios para reducir su dotación. El organismo tenía hasta hace algunos meses 5750 empleados

El primer proceso se realizó en noviembre de 2024 y alcanzó a 394 trabajadores. El segundo se instrumentó en junio de 2026 e incluyó a alrededor de 850 agentes

Algunas solicitudes del último programa no se concretaron porque no se computaron los años trabajados como personal no permanente (PNP) para acceder al beneficio