El crédito al sector privado cerró octubre sin señales claras de recuperación. Los préstamos en pesos permanecieron prácticamente estancados y el financiamiento destinado al consumo volvió a retroceder. En paralelo, los créditos en dólares desaceleraron su crecimiento después de nueve meses de expansión sostenida

El saldo total de préstamos en pesos aumentó un 2% nominal durante octubre, de $108 billones a $110 billones. Sin embargo, con una inflación estimada del 1,9% para el mes, el avance real habría sido mínimo. En lo que va del año, el crédito en pesos creció un 21%, por debajo de la inflación acumulada del 23,6% registrada hasta fines de septiembre

El consumo concentra la contracción

La evolución fue dispar según el tipo de préstamo. Las líneas comerciales crecieron un 2,9% nominal en octubre y acumularon una expansión real del 4% en el año

En cambio, los préstamos personales cayeron un 0,6% real y terminaron el mes con un saldo de $22,5 billones. Los consumos financiados con tarjetas también disminuyeron: retrocedieron un 2,3% en octubre y acumularon una baja interanual del 12%

El crédito destinado al consumo acumula seis meses consecutivos de caída. Las variaciones mensuales fueron de -1,7% en mayo, -0,8% en junio, -1,2% en julio, -0,9% en agosto y -0,5% en septiembre

La morosidad ayuda a explicar la cautela de las entidades. La irregularidad de las carteras corporativas se mantiene por debajo del 4%, aunque con una tendencia ascendente, mientras que en los préstamos a personas supera el 12%. En este contexto, los bancos priorizan la regularización de deudas antes que la expansión de nuevas líneas

Los hipotecarios son la excepción

La única línea con una expansión real significativa en octubre fue la hipotecaria, que avanzó otro 5%. El saldo pasó de $9,1 billones en septiembre a más de $9,6 billones, impulsado por un programa oficial de fondeo con recursos de la Anses

Menor demanda de dólares

El freno más marcado apareció en los préstamos en dólares. El stock pasó de US$26.166 millones a US$26.352 millones entre fines de septiembre y fines de octubre. Esto implica que se incorporaron apenas US$186 millones durante el mes, el menor monto y la menor tasa de crecimiento del año

La desaceleración se produjo pese a que los depósitos en dólares volvieron a acercarse a niveles récord, con un aumento superior a US$900 millones y un saldo cercano a los US$43.000 millones

Los bancos no identifican cambios significativos en las tasas ni en las líneas de crédito que expliquen por sí solos la menor demanda. Además, el dólar subió apenas un 0,8% mensual y continuó perdiendo valor en términos reales frente a la inflación

El 74,3% de la deuda en moneda extranjera corresponde a préstamos comerciales, en su mayoría vinculados con operaciones de comercio exterior. Estas líneas crecieron un 0,9% mensual y un 45,9% interanual. Por eso, la desaceleración general se relaciona principalmente con la caída del 12% en las financiaciones con tarjetas de crédito en dólares

En términos consolidados, el crédito al sector privado en pesos y dólares registró en octubre una contracción real mínima del 0,1%