El riesgo país argentino interrumpió este miércoles la tendencia descendente de las últimas dos ruedas y trepó hasta los 600 puntos básicos, con un avance diario de 27 unidades equivalente al 4,7%
El repunte se produjo luego de que el mercado dejara atrás el optimismo inicial generado por las elecciones en Brasil y volviera a concentrarse en el aumento de las tasas de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, un factor que suele perjudicar a los activos emergentes
Caída de los bonos argentinos
La suba del riesgo país estuvo acompañada por retrocesos en los bonos soberanos. Los Bonares bajaron hasta 1,3%, encabezados por el AL35D, mientras que los bonos Globales cedieron hasta 1,6%, con el GD35D entre los más afectados
En promedio, los bonos argentinos retrocedieron 1,2%, aunque todavía acumulan una mejora semanal del 1,7%. El fondo cotizado EMB, utilizado como referencia para la deuda emergente, cayó 0,5%
Al mismo tiempo, la tasa del bono del Tesoro estadounidense a 10 años avanzó cinco puntos básicos y alcanzó el 5,32%, lo que reforzó el tono defensivo de los mercados internacionales
El balance semanal y mensual
Con el movimiento de este miércoles, el riesgo país recortó parte de la baja acumulada durante las dos primeras jornadas de la semana, cuando había descendido 82 unidades hasta ubicarse en 574 puntos
A pesar del repunte, el indicador todavía se mantiene por debajo del máximo de la semana pasada, cuando cerró en 655 puntos. En los primeros días de octubre registra una baja de siete unidades frente al cierre de septiembre, que había sido de 607 puntos, una disminución del 1,2%
Sin embargo, el nivel actual se encuentra 29 unidades por encima del valor registrado al comienzo del año, lo que representa un incremento del 5,1%
Dudas sobre la recuperación
Fernando Camusso, director de Rafaela Capital, definió la jornada como una corrección del rebote anterior. Según su análisis, los bonos habían acumulado dos ruedas de recuperación impulsadas por el resultado electoral brasileño y una mejora transitoria del clima financiero regional
Ese impulso se revirtió ante un escenario internacional más prudente, marcado por el incremento de las tasas largas estadounidenses, la suba del petróleo y un menor apetito global por el riesgo
Camusso también advirtió que persisten las dudas sobre la acumulación de reservas, las necesidades de financiamiento previstas para 2027 y el riesgo electoral. A su entender, estos factores muestran que el mercado todavía no valida una mejora estructural
El analista sostuvo que Brasil puede aportar un impulso favorable, aunque consideró que ese efecto no alcanza por sí solo para reducir de manera sostenida el riesgo argentino