La agroexportación ingresó US$2918 millones en julio, un 3% menos que en junio, según datos de la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales. En los primeros siete meses de 2026, la liquidación acumulada llegó a US$16.297 millones, un 16% por debajo del mismo período de 2025
La comparación interanual está atravesada por una base muy alta. El año pasado, hasta fines de junio, estuvo vigente una baja temporal de los Derechos de Exportación que aceleró las ventas, el registro de operaciones y el ingreso de divisas. En cambio, este año el mercado se mueve sin incentivos extraordinarios
Un ritmo más parejo
Desde la entidad remarcaron que julio mostró un comportamiento similar al de junio, en línea con una campaña agrícola normal. La lectura del sector es que esa dinámica aporta previsibilidad a los productores y reduce los saltos bruscos en la comercialización
Para analistas del mercado, la caída acumulada también debe leerse en ese contexto. El año pasado se registraron picos de liquidación en junio, julio y septiembre por medidas oficiales que adelantaron negocios. Sin esos estímulos, la evolución actual responde al patrón habitual de la cosecha y de la demanda externa
La soja sostiene el flujo
El maíz todavía tiene volumen para registrar y exportar, pero la soja sigue siendo el principal motor de ingreso de divisas. En este momento, el comportamiento de las ventas depende también del tipo de cambio esperado y de la evolución de los precios internacionales
En soja, la comercialización se mantiene dentro de parámetros normales para esta época. Entre operaciones previas al inicio formal de la campaña y las realizadas entre abril y julio ya se vendieron unas 22 millones de toneladas, cerca de la mitad de una cosecha típica de 50 millones
Ese nivel deja todavía mercadería comprometida sin precio y parte de la producción aún en poder del productor
Agosto, mes clave
Para el mercado, julio fue una sorpresa porque se esperaba una liquidación superior a los US$3000 millones. La explicación principal estuvo en el retraso de la cosecha de maíz, que suele aportar más dólares en julio y agosto
De cara a los próximos meses, la perspectiva sigue siendo favorable por los buenos rindes obtenidos y por la competitividad de los precios internacionales. Agosto será determinante para saber si el año puede superar los US$31.400 millones liquidados en 2025. Las proyecciones más inmediatas ubican ese mes en torno de US$3100 millones, con una baja gradual después, salvo en diciembre, cuando ingresa la cosecha fina
Récord de embarques
Pese a la menor liquidación de divisas, las exportaciones de granos y derivados industriales muestran un fuerte dinamismo. Entre enero y julio alcanzaron 69 millones de toneladas, un récord histórico y un 11,3% más que en igual lapso del año anterior
El trigo y el girasol encabezaron el avance, mientras que en maíz todavía queda capacidad para sumar nuevos embarques en los próximos meses. También se observó una reactivación reciente en la comercialización, con más fijaciones de precios en soja, maíz y trigo nuevo