La agroindustria argentina podría llegar en 2035 a exportar entre US$75.000 millones y US$85.000 millones, según una proyección de la Fundación Producir Conservando
El punto de partida es un 2025 récord: el sector exportó US$52.300 millones, sobre un total país de US$87.100 millones. Así, concentró el 60% de las ventas externas y avanzó 9% frente a 2024
Con ese antecedente, la meta planteada es alcanzar un promedio de US$80.000 millones dentro de diez años. Para lograrlo, el sector debería crecer algo más de 5% anual en el período
Más valor, no solo más volumen
El desafío central no pasa únicamente por exportar más, sino por elevar el valor promedio por tonelada. Para eso, la agenda incluye mejoras de productividad, uso de tecnología y un marco macroeconómico que favorezca la inversión
También será clave industrializar más materias primas, diferenciar productos por calidad y sumar trazabilidad, nivel proteico, presentación y criterios de sustentabilidad. Ese proceso, además, podría impulsar nuevas inversiones y más empleo
Un camino que ya empezó
La transformación ya muestra avances en complejos como el oleaginoso, con productos como biodiésel, harinas proteicas y aceites de mayor calidad. Algo similar ocurre en otras cadenas, como la de granos forrajeros y la láctea, donde se observan mejoras de productividad y mayor agregado de valor
La proyección oficial citada en el análisis también anticipa que energía, minería y economía del conocimiento crecerán por encima de ese ritmo, aunque desde bases más bajas. En ese escenario, la agroindustria seguiría siendo uno de los motores centrales de las exportaciones argentinas