La semana dejó otra señal de nerviosismo en el frente industrial. En la Unión Industrial Argentina (UIA) afloraron las diferencias internas y, al mismo tiempo, volvió a crecer el malestar de varios empresarios por el nivel de actividad, el costo argentino y la falta de señales más claras para la producción

En paralelo, el Gobierno intensificó su agenda sobre Malvinas tras la tensión generada por la bandera exhibida por Giovani Lo Celso y otros jugadores luego del Mundial, y por las declaraciones de Donald Trump sobre su respaldo internacional. Ese clima terminó potenciando una nueva ofensiva oficial con sanciones para empresas que operen en el proyecto petrolero Sea Lion, al norte de las islas

La grieta industrial volvió a escena

El acto por el Día de la Industria, realizado en Laboratorio Elea, expuso otra vez la fractura del sector. La ausencia de autoridades nacionales y el discurso crítico de Guillermo Moretti, vicepresidente de la UIA, abrieron un nuevo capítulo de tensión con Luis Caputo y con la conducción económica

Martín Rappallini, presidente de la entidad fabril, tomó distancia de esas declaraciones y buscó reencauzar el mensaje hacia la actividad real, no solo la inflación. Sostuvo que la estabilización es necesaria, pero que no alcanza para medir el estado de la economía

Su diagnóstico incluyó sectores muy castigados, plantas con baja utilización de capacidad instalada y una industria que, según señaló, sigue por debajo de los niveles de 2022. También advirtió que desde agosto de 2023 se perdieron 90.000 empleos asalariados registrados en el sector

Reclamos por competitividad y costo argentino

Entre los empresarios volvió a repetirse una misma preocupación: la dificultad de competir con estructuras de costos elevadas, contrabando, presión impositiva e informalidad. Varios coincidieron en que la reconversión ya se produjo en algunos rubros, pero que otros siguen atrapados en una transición más lenta y costosa

Rappallini presentó una agenda de siete puntos que incluyó actividad y crédito, competitividad, competencia desleal, energía, morosidad, infraestructura, modernización laboral y litigiosidad. La idea de construir un puente entre el viejo esquema y una economía más competitiva generó adhesiones y críticas dentro del propio mundo fabril

Mientras tanto, el Gobierno insiste en que el eje debe ser la eficiencia y la adaptación empresarial. Varios industriales aceptan que hubo sectores que ya no podían sostenerse como antes, pero piden que la baja del costo argentino continúe para evitar más cierres y despidos

El Super RIGI, entre expectativas y resistencias

Más allá de las internas, en la UIA ven con atención el debate parlamentario sobre la ampliación del régimen de grandes inversiones. El llamado Super RIGI consiguió media sanción en Diputados y busca ahora avanzar en el Senado

La principal discusión pasa por el alcance del compre nacional y por los incentivos fiscales. Desde el sector fabril proponen que el requisito de proveedores locales se mantenga en 20%, pero concentrado en bienes con valor agregado nacional, para priorizar actividades industriales que realmente compiten en mercados internacionales

La lógica, sostienen, es usar los regímenes de excepción como palanca de desarrollo productivo y no diluirlos en servicios o insumos que no enfrentan competencia externa directa

Semanas cargadas para los empresarios

La agenda empresarial de las próximas semanas será intensa. El Coloquio de IDEA en Mar del Plata coincidirá con el Argentina Week en Francia, un evento con fuerte impulso oficial que buscará mostrar al país ante inversores y compañías globales

En París se espera la presencia de gobernadores, funcionarios y directivos de grandes empresas locales e internacionales, con encuentros sobre energía, minería, comercio, tecnología, inteligencia artificial y pesca. También figura en agenda una recepción con Emmanuel Macron

Después podría sumarse una escala en Londres y, más adelante, ya se diseña una nueva versión del encuentro para 2027 en Nueva York. La dinámica muestra que el Gobierno y el mundo empresario siguen apostando a vender oportunidades afuera, aun cuando adentro persisten las tensiones por la actividad, el empleo y la competitividad

En medio de ese tablero, Malvinas vuelve a ocupar un lugar central. La combinación entre el episodio de la bandera, las dudas planteadas por Trump y las nuevas sanciones a petroleras le dio a la cuestión una visibilidad inesperada justo cuando Milei prepara su paso por la ONU y luego por Europa