La deuda dejó de ser, para muchos hogares argentinos, una herramienta excepcional y pasó a convertirse en un recurso para cubrir gastos básicos del mes. Un relevamiento de la consultora Inteligencia Analítica mostró que el 76,5% de las personas con dificultades financieras se endeudó para afrontar alimentos, servicios, alquiler o vivienda

El estudio se centró en quienes destinan más del 10% de sus ingresos al pago de compromisos financieros. Entre las personas endeudadas, el 77,2% dijo haber tomado nuevos préstamos para cancelar obligaciones previas y el 62,1% admitió tener al menos una cuota o pago atrasado. Además, el 56,2% de las familias con deuda destina al menos el 40% de sus ingresos a cubrir esos compromisos

Una cadena que empieza por lo básico

El análisis buscó mirar el endeudamiento más allá de los hogares con grandes montos adeudados. A partir del seguimiento diario de encuestas desde 2019 y del cruce entre ingresos declarados y obligaciones financieras, la consultora detectó una distancia creciente entre quienes pueden cubrir sus gastos y quienes necesitan crédito para llegar a fin de mes

En la clase media baja y media predominan las tarjetas de crédito bancarizadas, los préstamos bancarios y las billeteras virtuales. En cambio, entre quienes cobran menos de $600.000 mensuales, ganan peso los préstamos familiares y los prestamistas informales, formas de financiamiento que suelen quedar fuera de las estadísticas tradicionales

Según los datos expuestos, quienes acuden a prestamistas pueden enfrentar tasas superiores al 12% mensual, en general por créditos pequeños usados para resolver urgencias inmediatas

Comida, servicios y vivienda

Los motivos que empujan a endeudarse reflejan la fragilidad del ingreso familiar. El 44,5% de los encuestados tomó deuda para comprar alimentos y productos básicos, mientras que el 32% lo hizo para pagar servicios, impuestos, alquiler o gastos de vivienda. Salud y educación representaron el 5,5%, y ropa, calzado y bienes para el hogar, el 5,1%

En los sectores más vulnerables, la presión es todavía mayor: la proporción de personas que necesita endeudarse para cubrir alimentos y servicios básicos llega al 90%

Los ingresos disponibles acompañan ese cuadro. El 38,16% aseguró que no logra cubrir sus necesidades básicas y otro 29,1% dijo que apenas llega. En total, el 86,4% no consigue cubrir la totalidad de los gastos familiares

El crédito como salida cada vez más frágil

El relevamiento también mostró lo difícil que resulta salir de ese circuito. Apenas el 2% de quienes no pueden pagar sus deudas logró establecer un plan de refinanciación con un banco

El crédito privado en Argentina sigue siendo bajo en comparación regional y ronda el 5% del PBI, lejos de países como Chile y Brasil, donde se acerca al 50%. En ese contexto, el problema no aparece como un riesgo sistémico para el sistema financiero, sino como una crisis concreta en los hogares

La conclusión del estudio es que el endeudamiento dejó de servir solo para financiar consumos extraordinarios y pasó a cubrir necesidades cotidianas. Cuando el ingreso no alcanza para sostener esos gastos y además pagar cuotas e intereses, una deuda termina alimentando a la siguiente