La Argentina reúne condiciones para ampliar la producción de proteínas animales y ganar espacio en el comercio internacional. Sin embargo, empresarios y productores advirtieron que ese potencial requiere reglas estables, políticas sostenidas y un marco que favorezca las inversiones

El planteo surgió durante el panel “Ganadería inteligente, producir, innovar, crecer”, realizado en el Forum Nacional de Agronegocios de LIDE Argentina, en el Alvear Icon Hotel. Allí se destacó la posibilidad de combinar el desarrollo de la carne vacuna con el crecimiento de la producción porcina

Más carne vacuna y porcina para exportar

Pablo Paladini, presidente de Paladini, sostuvo que el país podría alcanzar un salto significativo en sus exportaciones de proteínas. Según explicó, la expansión conjunta de los sectores porcino y vacuno permitiría aprovechar una demanda internacional en crecimiento

El empresario consideró que el cerdo no desplaza a la carne vacuna, sino que amplía la oferta disponible. En la Argentina, el consumo de proteínas animales ronda los 110 kilos por persona y muestra una participación cada vez mayor de carnes alternativas

A nivel global, aproximadamente el 40% del consumo corresponde al pollo, el 30% al cerdo, el 20% a la carne vacuna y el 10% restante a otras opciones. La estructura argentina todavía está más concentrada en la carne vacuna, aunque avanza gradualmente hacia una distribución similar

El consumo de carne porcina crece a un ritmo de dos dígitos anuales. Para sostener esa tendencia, Paladini señaló la necesidad de mejorar la genética y reducir los costos. En ese esquema, el maíz representa cerca del 80% del alimento destinado a los cerdos y su disponibilidad constituye una ventaja productiva para el país

Calidad y destino para cada corte

Alejandro Duhau, presidente de Frigorífico Azul, planteó que el desafío consiste en producir animales de mayor calidad para atender tanto al mercado interno como a los compradores internacionales

En lugar de separar la industria según el destino, propuso asignar cada corte al mercado que mejor remunere sus características o que presente una mayor necesidad. De ese modo, un producto muy demandado en la Argentina, como el asado, podría permanecer en el mercado local, mientras otros cortes encontrarían mejores oportunidades en el exterior

Ese modelo permitiría elevar el valor obtenido por los productores y generar incentivos para mejorar la calidad de la hacienda

Previsibilidad para atraer inversiones

Los participantes coincidieron en que la falta de continuidad en las políticas públicas perjudica a las empresas y dificulta la relación con los clientes internacionales. Paladini remarcó que construir una marca y desarrollar mercados demanda años, mientras que una modificación abrupta puede afectar rápidamente ese trabajo

Por ese motivo, reclamó una estrategia productiva de largo plazo que pueda ajustarse con el tiempo, pero que mantenga una dirección estable. Duhau, en tanto, cuestionó la cantidad de exigencias administrativas y tributarias que enfrentan las compañías en los ámbitos provincial y municipal, al considerar que desalientan nuevas inversiones

Asia y los acuerdos comerciales

Duhau identificó oportunidades en China, Vietnam, Tailandia, Filipinas, Malasia, Indonesia y Singapur. Según explicó, son economías con crecimiento, mayor consumo de carne y características complementarias con la oferta argentina

Para avanzar, consideró necesario ampliar los acuerdos sanitarios y comerciales. También marcó la desventaja frente a Chile, que cuenta con una red más extensa de tratados de libre comercio y preferencias arancelarias, y mencionó la dificultad de competir en destinos como Japón

Trazabilidad, bienestar animal y genética

La trazabilidad y el bienestar animal fueron señalados como requisitos cada vez más importantes para acceder a mercados de mayor valor. Duhau explicó que la industria frigorífica argentina acumula décadas de experiencia en trazabilidad por las exigencias europeas

En su planta, indicó, se utiliza identificación individual y seguimiento del animal hasta los cortes destinados al consumo local o a la exportación. Ese sistema puede beneficiar a los productores que invierten en genética, calidad y desarrollo del marmoleo, especialmente a partir del potencial del rodeo Angus

También señaló que el consumo de carne de alta calidad en China crece a una velocidad tres veces superior a la de la carne convencional, de acuerdo con un estudio de Rabobank

Paladini destacó, además, que su empresa cuenta desde hace años con certificaciones de bienestar animal y que fue el primer frigorífico porcino en obtener una certificación de ese tipo durante la faena. Esos atributos son solicitados por compradores internacionales y pueden abrir nuevas oportunidades comerciales

El desafío de recuperar el stock

Patricia Iglesias, directora de la Asociación Argentina de Angus, aportó la perspectiva de los productores. Señaló que la demanda mundial y los precios ofrecen una oportunidad, aunque advirtió que será necesario recuperar más de un millón de terneros perdidos en los últimos años

También subrayó que los consumidores prestan cada vez más atención al origen de la carne, la alimentación y el trato recibido por los animales. Para la cadena, responder a esas exigencias será clave para transformar el potencial productivo en crecimiento sostenido