Tatyana Kim construyó una de las mayores historias empresariales de Rusia: levantó Wildberries, la plataforma que muchos consideran la respuesta local a Amazon, sorteó el poder del Kremlin y venció a su exmarido en una disputa empresarial que terminó en violencia. Ahora, la fundadora de la compañía enfrenta el golpe más serio para su imperio

Los ataques aéreos ucranianos se han extendido desde las refinerías de petróleo hasta los almacenes de Wildberries, la red logística que sostiene gran parte del comercio minorista ruso. Al menos 23 instalaciones de la empresa han sido atacadas desde mediados de julio, con miles de millones de dólares en mercadería destruidos y nueve empleados muertos

Es la primera vez que Kiev apunta de forma tan directa a una empresa privada. Ucrania sostiene que Wildberries es un blanco legítimo porque abastece bienes a soldados rusos y porque la compañía representa cerca del 10% de las ventas minoristas del país. Para el gobierno de Volodímir Zelenski, el objetivo es acercar el costo de la guerra a la vida cotidiana rusa

Una red enorme, pero bajo presión

Kim respondió con dureza. En un mensaje en video calificó los bombardeos como ataques terroristas y afirmó que los productos que vende Wildberries no se diferencian de los que ofrecen otras grandes plataformas internacionales. También acusó al “enemigo” de buscar pánico e inestabilidad

El daño ya se siente en el negocio. El consumo de artículos no alimentarios en plataformas como Wildberries cayó en las últimas semanas, según datos de investigación vinculados al sistema bancario estatal. Además, la consultora Data Insight calcula que la empresa perdió hasta un tercio de su capacidad de almacenamiento y mercadería por un valor de hasta 480.000 millones de rublos, unos US$5900 millones

Wildberries, que nació en 2004 como un sitio de venta de ropa desde catálogos europeos, se convirtió en una pieza central del consumo ruso. La empresa abrió casi 95.000 puntos de recogida y más de la mitad de la población compra allí al menos una vez al mes. La salida de firmas occidentales tras la invasión de Ucrania volvió todavía más importante a la plataforma

Apoyo oficial y reajuste forzado

Frente al nuevo escenario, Kim aseguró que la empresa está descentralizando su distribución y reconstruyendo su infraestructura logística con rapidez. También dijo que mantiene reuniones con autoridades regionales y vendedores, mientras avanza en medidas de apoyo a nivel federal

Wildberries ya realizó dos rondas de pagos voluntarios a más de 80.000 pequeños y medianos vendedores y ofrece un seguro limitado contra ataques con drones. El gobierno ruso, por su parte, prepara un paquete de alivio con exenciones fiscales y periodos de gracia para los comerciantes afectados

Pese a eso, el clima interno empeoró. Una trabajadora de almacén de 24 años en San Petersburgo abandonó su empleo tras los ataques en su zona por el miedo que sintió al ver explotar instalaciones cercanas a su casa y a su lugar de trabajo

Vendedores atrapados en la incertidumbre

La crisis también golpea a quienes dependen de la plataforma para vender. Katerina Kordik, que comercializa joyería boho importada de Asia, perdió buena parte de su inventario en el primer ataque a un almacén cerca de Moscú y luego sufrió otro fuerte golpe en Tula. Hoy dispone de apenas una pequeña fracción de sus artículos originales y por primera vez consultó a un psiquiatra

Mientras tanto, algunos comerciantes empiezan a migrar hacia Ozon, el segundo gran actor del comercio electrónico ruso, que tiene una logística más descentralizada y no ha sido señalado por Kiev. Aun así, Wildberries sigue operando con normalidad en muchas zonas y conserva una infraestructura tecnológica capaz de resistir más que unos cuantos depósitos destruidos

Un negocio en una frontera borrosa

La empresa insiste en que prohíbe la venta de armas y armamento, pero en su plataforma circulan objetos de uso potencialmente militar, incluidos drones, piezas de navegación y chalecos antibalas. A comienzos de agosto se ofrecían drones de visión en primera persona y carretes de fibra óptica para guiarlos

En algunos anuncios aparecían preguntas sobre uso militar, compras por volumen y unidades específicas del ejército ruso

Kim, que llegó a esta crisis tras una guerra corporativa con su exesposo y un divorcio finalizado al año siguiente, intenta sostener su compañía en medio de una guerra real. El desenlace dependerá de cuánto duren los ataques, de la velocidad con que Wildberries reordene su red y de la ayuda que logre arrancar al Estado ruso