La peperina serrana de Córdoba y San Luis obtuvo la aprobación de la Indicación Geográfica (IG), un reconocimiento que vincula el producto con su territorio de origen y sus características particulares
La hierba aromática es nativa y endémica de las sierras de ambas provincias. Tiene usos medicinales y culinarios, forma parte de la identidad cultural de las comunidades serranas y su presencia en el monte funciona como un indicador de la salud del ecosistema
Un protocolo para cuidar la planta
La IG contempla normas para la recolección, el secado y el acopio. También se conformó un grupo de trabajo encargado de controlar el cumplimiento de los criterios de calidad
El objetivo es evitar la sobreexplotación y asegurar que la peperina sea recolectada con cuidado en el monte nativo. El sello podría permitir que los productores accedan a un precio algo mejor y que el producto se diferencie en los mercados nacional y potencialmente internacional
Una especie bajo presión
La población silvestre de peperina está amenazada. La recolección indiscriminada, los incendios forestales, el sobrepastoreo y el avance de la producción agropecuaria redujeron su presencia natural
Por ese motivo, el reconocimiento se complementa con la necesidad de establecer marcos normativos, planes de manejo sustentable y estrategias de cultivo que permitan conservar la especie y aprovecharla de manera responsable
Un rasgo químico distintivo
Existen distintos quimiotipos de peperina. La variedad de Córdoba y San Luis se distingue por la cantidad de mentona y pulegona que la caracteriza
El proceso para obtener la IG fue impulsado por instituciones técnicas, organismos públicos, una universidad, cooperativas, recolectores y organizaciones vinculadas con las plantas aromáticas. La certificación busca preservar tanto la biodiversidad como los conocimientos y prácticas transmitidos entre generaciones