El consumo de pastas secas en la Argentina creció 6% durante los primeros nueve meses de 2026 frente al mismo período de 2025. El aumento se produjo en un contexto de menor poder adquisitivo y modificaciones en las decisiones de compra
El mayor volumen vendido no implica una mejora equivalente para las empresas. Los consumidores se inclinan por alternativas más económicas, mientras pierden participación las variedades elaboradas con materias primas de mayor valor
Más unidades, menor participación de las variedades premium
En 2014, las pastas de sémola de trigo duro representaban cerca del 40% de las ventas. Actualmente, esa proporción se ubica aproximadamente entre el 25% y el 27%
El sector atribuye la modificación a las restricciones sobre los ingresos familiares. La demanda se mantiene firme, pero se concentra en productos de menor precio, lo que reduce los márgenes de los fabricantes
El mercado y el consumo por habitante
Las estimaciones sectoriales ubican el consumo argentino de pastas alimenticias en unas 400.000 toneladas anuales. Las pastas secas representarían alrededor del 85% del mercado y las frescas, el 15% restante
El consumo por habitante habría pasado de 9 a cerca de 11 kilos anuales. Se trata de una aproximación para el conjunto de las pastas alimenticias y no existen estadísticas completas que permitan medir con precisión la evolución de cada segmento
Cambios en los rellenos y en la composición de las comidas
En las pastas frescas también se modificaron las preferencias. A los rellenos tradicionales de ricota y verdura se sumó una mayor búsqueda de opciones con pollo y carne
Los fabricantes describen a las pastas como una forma de reorganizar el presupuesto destinado a la alimentación. Algunas familias reducen la cantidad de carne vacuna en una comida y la combinan con fideos o pastas rellenas
En ese contexto, la pasta fresca puede aportar proteínas mediante ingredientes como el huevo, la sémola, el pollo y la carne, según la variedad elegida
Impuestos e importaciones
Los fabricantes también señalaron el peso de la carga tributaria y reclamaron una reducción de los impuestos que afectan a las empresas y a los productos
Las importaciones de pastas secas alcanzaron un promedio de unas 400 toneladas mensuales en 2025. Entre enero y septiembre de 2026, el promedio bajó a 300 toneladas por mes y durante el tercer trimestre descendió a unas 130 toneladas
Aun en el período de mayores ingresos, las pastas importadas representaron cerca del 1% del mercado argentino. En la actualidad, su participación se estima en alrededor del 0,6%