MARGARITA BELÉN, Chaco. Mariela Martínez Zampa asumió este año la conducción de la Sociedad Rural de Chaco y se convirtió en la primera mujer en presidir la entidad, fundada hace 108 años
Abogada, productora ganadera y cuarta generación de una familia vinculada al campo, tiene un mandato de dos años. Entre sus principales objetivos está lograr que los pequeños productores accedan a financiamiento adecuado para ampliar y mejorar sus establecimientos
Una historia familiar ligada a la producción
La relación de Martínez Zampa con la actividad agropecuaria comenzó mucho antes de su llegada a la dirigencia rural. Su abuelo llegó desde Europa a la Argentina en 1904 y se instaló en Chaco. Desde entonces, el campo familiar del departamento General San Martín permanece en manos de la familia
Su padre también fue determinante en su trayectoria institucional. Cuando era joven la acercó a la Sociedad Rural chaqueña, donde comenzó como vocal suplente y luego ocupó distintos cargos hasta llegar a la presidencia
Aunque eligió la abogacía como profesión, nunca abandonó el vínculo con la producción. Su infancia transcurrió en el campo y, según cuenta, esa experiencia consolidó su afecto y respeto por el trabajo rural
Por la rama materna también heredó una tradición productiva. Su abuelo Agustín Zampa fue agricultor y uno de los inmigrantes relacionados con la fundación de Resistencia. En un establecimiento de 30 hectáreas, reemplazó el cultivo de algodón por la horticultura y fue pionero en el uso del riego por aspersión en Chaco
La familia llegó a enviar tomates y pimientos a Buenos Aires en avioneta. Esos recuerdos, sostiene Martínez Zampa, explican buena parte de la pasión que mantiene por la actividad agropecuaria
Renovación institucional y preocupación climática
Desde marzo, la dirigente busca profundizar un proceso de renovación iniciado hace aproximadamente cuatro años. La propuesta apunta a modernizar la institución y transformarla en un espacio que ofrezca servicios útiles para quienes producen
Martínez Zampa observa además un mayor interés por invertir entre los productores chaqueños debido a la recuperación de los precios. Las mejoras suelen destinarse a genética, alambrados, bombas e infraestructura
Sin embargo, el posible impacto del fenómeno de El Niño genera preocupación. Para la presidenta de la entidad, el clima representa una señal de alerta en un escenario productivo que ya enfrenta múltiples dificultades
Crédito adaptado a los pequeños productores
En Chaco, siete de cada diez productores ganaderos tienen menos de 50 vacas. Por esa razón, la dirigente considera que las líneas de crédito deberían contemplar la escala de esos establecimientos y los tiempos propios de la ganadería
Su planteo incluye plazos de al menos cuatro años y tasas acordes con el ciclo productivo. También advierte que la informalidad de muchos productores y la cantidad de requisitos exigidos dificultan el acceso al sistema financiero
La dirigente define esa situación como parte de la realidad de una provincia donde los pequeños productores trabajan en condiciones de marginalidad y con limitaciones para crecer
La continuidad del trabajo familiar
Hace unos tres años, Martínez Zampa asumió la administración directa del campo ganadero que su padre le cedió en General San Martín. Durante la semana trabaja en Resistencia, pero continúa viajando al establecimiento y pasa allí buena parte de sus fines de semana
La actividad también se proyecta en sus hijos. Su hijo mayor, de 25 años, participa de la producción mediante un emprendimiento ovino, mientras que su hija, de 22, se incorporó a la vida institucional a través del Ateneo de la Rural
Para Martínez Zampa, la pasión por producir y el conocimiento del esfuerzo que implica trabajar en el campo son valores que atraviesan a toda su familia