Carlos Melconian sostuvo que el aporte de divisas de la energía y la minería funciona como un alivio clave para la macroeconomía, pero no resuelve por sí solo el deterioro de la actividad. “No nos pegamos un tiro porque está Vaca Muerta”, resumió, al plantear que esas exportaciones ayudan a evitar una crisis financiera, aunque no garantizan una mejora extendida

En su análisis, los dólares que ingresan por esos sectores pueden ir al pago de deuda, a la compra de divisas o quedar fuera del circuito productivo. Por eso, insistió en diferenciar entre esquivar un problema financiero y reconstruir una economía capaz de crecer y generar empleo

Inflación, reservas y actividad

Melconian ubicó el escenario actual en medio de tensiones simultáneas. Señaló que el Gobierno enfrenta la necesidad de sostener la desaceleración de la inflación, recomponer reservas y reactivar la economía, tres objetivos que, según dijo, no pueden lograrse al mismo tiempo con las herramientas disponibles

También relativizó la baja de la inflación de julio al 2,1% y afirmó que debe leerse dentro de un proceso más amplio. Mencionó como condiciones actuales el superávit fiscal, la fuerte contracción monetaria y una estabilidad cambiaria que, a su entender, está sostenida de manera forzada

Para el economista, todavía pesa la expectativa de aumentos futuros de precios, lo que limita una caída más rápida de la inflación. Además, cuestionó las promesas de una desaceleración brusca y dijo que ese mensaje dañó la comunicación oficial

Una economía partida

El ex titular del Banco Nación rechazó describir la situación como una economía dual. Dijo que ve un 20% de actividades en una posición favorable, un 30% en un tramo intermedio y un 50% en una situación muy deteriorada

En el segmento más favorecido ubicó al petróleo, la minería y Vaca Muerta, que generan dólares genuinos. Pero advirtió que ese dinamismo no alcanza para hablar de una mejora generalizada, porque el resto de la economía sigue con niveles muy bajos de actividad

Según su lectura, esa asimetría deja una economía gris y mediocre, con una porción pequeña que concentra el impulso y una mayoría que permanece rezagada

Tipo de cambio y crédito

Sobre el tipo de cambio, Melconian defendió una corrección moderada que alivie los costos en dólares de los sectores más golpeados. Sostuvo que no conviene endurecer más esa variable en medio de una recesión profunda, porque eso podría empujar a muchas empresas a la quiebra

Aclaró que no propone volver a un esquema de devaluaciones permanentes. Sí advirtió que no debe confundirse una apreciación cambiaria con una moneda fuerte y que, más adelante, con un plan de estabilidad, podrían discutirse otras condiciones

También relativizó el impacto de una mayor flexibilidad para el crédito en dólares a empresas con ingresos en esa moneda. A su juicio, esa medida no moverá de manera relevante la dinámica general de financiamiento ni compensará la debilidad de la actividad