Mientras el consumo todavía no muestra una recuperación firme, Molinos Río de la Plata decidió profundizar su apuesta por crecer en el negocio masivo. La empresa, controlada por la familia Perez Companc, mantiene dos negociaciones que podrían abrirle paso a categorías donde hasta ahora tenía una presencia limitada: artículos de limpieza y galletitas

Un movimiento por limpieza del hogar

En limpieza, Molinos compite con Newsan por la compra de Grupo Ayudín, el negocio que reúne marcas como Ayudín, Poett, Trenet y Pinoluz. El paquete pertenece al fondo guatemalteco Apex Capital, que tomó ese activo local tras la salida de la estadounidense Clorox a fines de 2023

Apex contrató a Morgan Stanley para conducir el proceso y ya recibió ofertas no vinculantes. Según fuentes del mercado, los vendedores buscan US$200 millones

La operación incluye las marcas y dos plantas industriales: una en Aldo Bonzi, en la provincia de Buenos Aires, y otra en Chimbas, San Juan. El negocio emplea a más de 450 personas y distribuye sus productos en supermercados, mayoristas y comercios de todo el país

Una planta para entrar en galletitas

La otra negociación apunta al grupo tucumano San Salvador, de la familia Luque. En este caso, Molinos no estaría comprando las marcas, sino la planta industrial ubicada en las afueras de San Miguel de Tucumán

La idea sería usar esa capacidad instalada para desarrollar una propuesta propia, con Exquisita como marca de referencia. El movimiento le permitiría ingresar a un mercado en el que dominan Bagley, controlada por Arcor y Danone, y Mondelez. Detrás aparecen actores de menor escala como Trío, Parnor, Okebon, Don Satur y 9 de Oro

San Salvador es una compañía tucumana que comenzó a operar en 2009 y desarrolló negocios de harinas, fideos y galletitas. Está liderada por Martín Luque, hijo del empresario supermercadista Emilio Luque, y opera con las marcas La Providencia, Bonanza y La Teresina

A fines de 2025, además, el grupo vendió el ingenio Concepción a Santiago Blaquier, quien cerró la operación a título personal tras desvincularse del grupo Ledesma. Ese ingenio había sido adquirido por San Salvador en 2017, en una operación valuada en cerca de US$200 millones

La estrategia de crecer comprando

Las dos conversaciones encajan con la política de expansión vía adquisiciones que impulsó Luis Perez Companc al quedar al frente del control operativo de la empresa, después de una reorganización interna que incluyó la compra de las acciones en manos de parte de sus hermanos

En ese camino, la compañía sumó activos y marcas que ampliaron su exposición al consumo masivo, entre ellos las operaciones de NotCo en la Argentina y Uruguay y de Bodegas Etchart

La incorporación de NotCo le permitió entrar en un negocio ligado a alimentos de base vegetal y se presentó como parte de una estrategia para acompañar cambios en los hábitos de consumo. Luego llegó Etchart, con la que Molinos reforzó su presencia en vinos, donde ya controla marcas como Nieto Senetiner y Viña Cobos, y sumó un activo con fuerte identidad regional

Molinos Río de la Plata no realizó comentarios sobre las negociaciones