Trabajar 12 horas diarias durante siete días y luego disponer de una semana completa de descanso puede parecer una modalidad propia de una plataforma petrolera o un buque de carga. Sin embargo, también es cada vez más común entre las niñeras contratadas por las familias más ricas del mundo

En algunos casos, los ingresos llegan a US$200.000 anuales. La remuneración, calculada por hora, puede equipararse con la de un asociado de un fondo de inversión

Un profesional cada vez más exigente

Hace aproximadamente diez años, estos salarios eran poco habituales. Hoy, las familias buscan cuidadoras con formación en instituciones reconocidas, dominio de varios idiomas, títulos universitarios y disponibilidad para viajar de manera permanente

El crecimiento de esta demanda impulsó un mercado especializado de niñeras, institutrices, mayordomos y cocineros. Algunas escuelas de formación tienen más de un siglo de trayectoria, mientras que varias agencias dedicadas a conectar a estas trabajadoras con hogares adinerados surgieron durante los últimos años

Una de las principales agencias del sector fue fundada en 2012 y afirma trabajar actualmente con 7000 clientes. Entre sus competidoras hay empresas creadas en 2007 y 2015

Del cuidado cotidiano a los viajes en yate

Las tareas básicas no cambian: alimentar a los chicos, prepararles la comida y acompañarlos a jugar. Lo que se transforma es el contexto

En una mansión, la niñera puede integrar un equipo de hasta una docena de empleados. También se espera que tenga experiencia viajando en yates y aviones privados, además de capacidad para adaptarse a entornos marcados por una riqueza extrema

Las demandas pueden ser desproporcionadas. Algunas trabajadoras contaron que debían planchar diariamente la ropa interior de un niño. Otra recordó el enojo de un padre porque no consiguió de inmediato una escalera para cambiar una lámpara ubicada a 5,2 metros de altura en el área de juegos

El avance de los turnos rotativos

Antes de la pandemia de Covid-19, las familias más adineradas solían combinar una niñera para los días de semana, otra para los fines de semana y una tercera para cubrir salidas nocturnas o extensiones imprevistas de la jornada

El modelo comenzó a cambiar. Ahora, dos cuidadoras pueden alternarse para cubrir las 24 horas, durante todo el año. Una trabaja mientras la otra permanece de descanso, a cambio de salarios que pueden alcanzar cientos de miles de dólares

El sistema reduce las interrupciones cuando la familia viaja y evita tener que contratar a una persona diferente para cada desplazamiento. Para las niñeras, además, ofrece siete días consecutivos libres

Pero la modalidad también tiene costos personales. Una trabajadora con diez años de experiencia teme no encontrar a alguien que pueda ayudarla a sostener las exigencias laborales. Según explicó, permanecer indefinidamente en ese empleo podría impedirle formar una familia, mientras que abandonarlo pondría en riesgo sus ingresos

Una ocupación rodeada de glamour

El trabajo también ganó visibilidad por la exposición de las familias ricas en programas de entretenimiento. La imagen combina viajes, casas extraordinarias y acceso a un estilo de vida exclusivo

Para quienes aspiran a ese mundo, la fantasía no necesariamente consiste en convertirse en millonarios, sino en trabajar dentro de sus hogares