La remolacha forrajera en pastoreo directo podría convertirse en una opción para terminar novillos durante el invierno en los valles irrigados de la Norpatagonia. El cultivo ofrece un costo de alimentación inferior al de una dieta a corral basada en maíz y permite obtener carne de calidad comparable a la de los sistemas pastoriles
Una investigación del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) detectó que la carne de los animales alimentados con remolacha presentó más del doble de concentración de ácidos grasos omega-3 que la obtenida con una dieta basada en maíz
Una composición de grasas más equilibrada
La relación entre omega-6 y omega-3 fue inferior a 3 en la carne de los novillos terminados con remolacha, mientras que superó el valor de 5 en los animales alimentados con maíz. El contenido total de grasa fue similar en ambos grupos, aunque resultó levemente menor en el tratamiento con remolacha
Los omega-3 están asociados con beneficios para la salud cardiovascular y efectos antiinflamatorios. Además, los índices analizados señalaron un menor potencial de trombosis, es decir, de formación de coágulos, y una tendencia a reducir el riesgo relativo de aterosclerosis frente a la carne proveniente del sistema a corral
Color más intenso y terneza dentro de parámetros aceptables
La carne de los animales alimentados con remolacha fue algo más oscura. En una escala internacional de medición instrumental, se ubicó en la categoría “muy roja”, mientras que la carne del tratamiento con maíz correspondió a la categoría “roja”. Esta diferencia podría percibirse a simple vista y se vincula con rasgos propios de animales en pastoreo, como un mayor contenido de glucógeno muscular
En cuanto a la terneza, ambos tratamientos quedaron por debajo del umbral de dureza que suele generar rechazo en los consumidores. La carne producida con remolacha mostró una tendencia a ser ligeramente más firme, aunque permaneció dentro de rangos considerados adecuados para preparaciones como el asado y la milanesa
La grasa de cobertura presentó una coloración blanquecina similar en los dos grupos, característica de los sistemas de corral. También se evaluaron la capacidad de retención de agua y las pérdidas durante la cocción
Comparación entre pastoreo y alimentación a corral
El estudio comparó muestras de carne de novillos terminados con remolacha forrajera en pastoreo directo y de animales alimentados con maíz entero en una dieta 80:20 suministrada a corral. Participaron equipos de la Agencia de Extensión Rural Valle Medio, la Estación Experimental Valle Inferior y el Instituto de Tecnología de Alimentos del INTA
Los análisis se realizaron en laboratorios de Castelar y forman parte de una línea de investigación que estudia desde hace varios años la adaptación y el aprovechamiento de la remolacha forrajera
Una opción para cubrir el bache invernal
El interés productivo del cultivo está relacionado con su momento de utilización. La remolacha puede pastorearse durante el otoño y el invierno, cuando disminuye la disponibilidad de forraje en la región
De esta manera, los productores podrían terminar novillos sin recurrir a un encierre ni trasladar la hacienda a otras zonas. El sistema también permitiría agregar valor en el lugar de producción y enviar los animales a faena durante un período de menor oferta
Los investigadores aclararon que se trata de una primera exploración y que será necesario continuar con las evaluaciones para confirmar los resultados sobre calidad y comportamiento de la carne