La carne de cerdo suma espacio en la mesa argentina y, en ese contexto, un estudio del INTI aportó datos nuevos sobre su composición nutricional. El trabajo analizó cinco cortes representativos y concluyó que varios de ellos son magros, con proteínas completas y un de grasas favorable
Los investigadores evaluaron cuadrada, nalga, bola de lomo, paleta y bondiola para medir grasas, proteínas, colesterol y minerales. El objetivo fue reunir información local que sirva como referencia para profesionales de la salud, organismos públicos y consumidores
Cortes magros y alto aporte proteico
Cuatro de los cinco cortes presentaron entre 2,3 y 3,3 gramos de grasa cada 100 gramos de carne, una cifra que los ubica dentro de la categoría de carnes magras. En esos mismos cortes se observaron las mayores concentraciones de proteínas: la cuadrada llegó a 21,9 gramos y la nalga a 20,2 gramos por cada 100 gramos
El estudio también determinó que todos los cortes aportan proteínas completas, es decir, con todos los aminoácidos esenciales necesarios para mantener y reparar tejidos
Grasas con buen cardiovascular
El análisis mostró predominio de ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados, entre ellos el ácido oleico, asociado con beneficios para la salud cardiovascular. Además, los cortes evaluados registraron un Índice Aterogénico muy bajo, con valores entre 0,29 y 0,37
En cuanto al colesterol, los niveles se mantuvieron dentro de rangos habituales para una alimentación saludable, con registros de entre 59 y 78 miligramos por cada 100 gramos de carne
Minerales y usos según la etapa de la vida
La investigación destacó también el aporte de potasio, hierro hémico, zinc, magnesio, fósforo y selenio. Son nutrientes vinculados con la función muscular y cardíaca, el sistema inmune, la salud ósea y el metabolismo energético
La nutricionista Natalia Antar señaló que la carne porcina es una fuente de proteínas de alta calidad y que, integrada en una alimentación equilibrada, puede colaborar con el mantenimiento de la masa muscular y el estado nutricional en distintas etapas de la vida
El informe remarca beneficios específicos en la infancia, por su aporte de hierro y zinc; en personas activas, por la creatina y las proteínas de alto valor biológico; y en adultos, por la combinación de proteínas, vitaminas del complejo B y un de grasas favorable
Una proteína para más mesas
Tras conocer los resultados, la Federación Porcina Argentina adelantó que buscará promover una mayor presencia de carne de cerdo en escuelas y hospitales públicos. Su director ejecutivo sostuvo que se trata de una proteína con buena relación entre valor nutricional y costo, y recordó que en Córdoba ya forma parte del menú escolar dos veces por semana
Como guía práctica, el informe recomienda cuadrada, nalga, bola de lomo y paleta para comidas cotidianas como milanesas, hamburguesas, estofados o salteados. La bondiola y el pechito, por su mayor grasa intramuscular, quedan mejor para cocciones lentas o a la parrilla. La sugerencia general es incluir carne de cerdo entre dos y tres veces por semana, dentro de una dieta variada y equilibrada